viernes, 1 de julio de 2011

Giuseppe Borgatti, el heldentenor italiano


BIOGRAFÍA

Giuseppe Borgatti nació en Cento, en la provincia italiana de Ferrara, en 1871. Su familia era tan humilde que no pudieron pagarle ni la más mínima educación. Desde niño trabajoó como albañil y cantero, trabajos en los que solía entretenerse cantando, y tan bien lo hacía que uno de sus patrones, el marqués Plattis, decidió subvencionarle sus estudios musicales, así como una mínima educación general que le permitió salir del analfabetismo. A los veintiún años, en 1892, debutó como Faust en la ópera homónima de Gounod, al que siguieron otros papeles de tenor lírico hasta que en 1894 incorporó, con gran éxito, el rol de Chevalier des Grieux de la ópera Manon Lescaut, recomendado por el mismo Puccini, demostrando así que estaba preparado para papeles más propios de un tenor spinto. Ese mismo año también debutó el papel de Lohengrin, su primera encarnación wagneriana. En 1896 cantó el papel principal de la ópera Andrea Chénier de Umberto Giordano en el estreno absoluto de la misma en La Scala de Milán, lo que le convirtió en una estrella de la lírica a nivel internacional. Aunque no cantó en el estreno absoluto de Tosca, sí lo hizo en el estreno en La Scala en 1900, obteniendo mejores críticas que Emilio de Marchi, el primer Cavaradossi.

Borgatti siguió cantando, siempre de forma exitosa, óperas de Donizetti, Verdi, Puccini y los veristas, pero el repertorio que realmente le atraía era el wagneriano. Tuvo la suerte de coincidir con otro gran músico italiano wagnerófilo, el director Arturo Toscanini, por aquel entonces titular en La Scala, y junto a él preparó y debutó, siempre en italiano, los papeles de Tannhäuser, Walther, Tristan, Siegmund, Siegfried y Parsifal (estos dos últimos en su estreno en Italia).

En 1904, Giuseppe Borgatti se convirtió en el primer tenor italiano invitado a participar en el Festival de Bayreuth, causando una gran impresión en Cosima Wagner, viuda del compositor y directora del festival y en Hans Richter, director musical del mismo.

En 1906, tras cantar el papel de Herod en el estreno italiano de Salome de Richard Strauss en La Scala, decidió dedicarse con exclusividad al repertorio wagneriano, iniciando una carrera que culminaría en 1914 con el estreno italiano de Parsifal en Bolonia y La Scala. Ese mismo año, con su carrera en su punto más alto, Borgatti decidió retirarse de la escena a causa de un glaucoma que desde 1907 le estaba haciendo perder la visión y que acabó por dejarle completamente ciego en 1923. En 1927 cantó por última vez en un concierto y desde entonces se dedicó a la enseñanza, teniendo entre sus alumnos a la contralto estadounidense Marian Anderson. Falleció en 1950.


LA VOZ Y EL ARTE

Giuseppe Borgatti poseía una voz de gran volumen, robusta y con un hermoso timbre claro. Era capaz de cantar con delicadeza, con dulzura, especialmente durante su primera etapa. Posteriormente, a pesar de no llegar a ser una voz de auténtico tenor dramático, pudo enfrentarse a los papeles más pesados del repertorio wagneriano gracias a su homogeneidad y a su timbre. Las crónicas de la época lo retratan como un hombre atractivo, de constitución fuerte, con una resistencia física y vocal que le permitía entregarse al máximo en escena. Su estilo de actuación histriónico y su peculiar forma de cantar las óperas veristas, introduciendo el declamado vehemente que tanto han copiado otros tenores posteriores debido a su gran efecto empático, no deben hacernos olvidar su capacidad para el canto lírico y virtuoso y su excelente dicción, que lo conectan con tenores de generaciones pretéritas como Roberto Stagno o Fernando de Lucia. Borgatti se preciaba de que, aún después de haber incorporado los papeles más exigentes del repertorio wagneriano, era capaz de cantar Una furtiva lagrima con facilidad y sin que se echase en falta la ligereza necesaria para sacarla adelante de forma adecuada. Estamos pues ante un tenor puente entre dos generaciones, dos estilos de canto. Es destacable también la profundización en la psicología de los personajes que interpretaba. En conjunto, nos encontramos ante un gran cantante, con unos medios privilegiados, capaz de aportar a la ópera un nuevo estilo en lo canoro y una nueva forma de interpretar, lo que resultó clave para encandilar al público y así acercar las grandes creaciones wagnerianas a la audiencia italiana.


GRABACIONES

Curiosamente, Borgatti no grabó ni un solo fragmento de Andrea Chénier, a pesar de haber estrenado el papel, ni de otras óperas en las que destacó como Mefistofele, Aida, La Traviata, Pagliaci, Fedora o Manon Lescaut. Sólo entró dos veces en un estudio de grabación, en 1905 y en 1919, dejando menos de veinte discos para el recuerdo. Empecemos la escucha de sus grabaciones de 1905 con su interpretación de E lucevan le stelle, de Tosca.


Vídeo de lodiopera

A continuación, un fragmento de su Lohengrin en italiano, Di, non t'incantan.


Vídeo de lodiopera


Y para cerrar la escucha de sus grabaciones de esta etapa, Nel verno al pie del focolar, de Die Meistersinger von Nürnberg.


Vídeo de lodiopera

Pasamos a sus grabaciones de 1919, esta vez con orquesta. Empezamos con Niun mi tema, final de la ópera Otello de Verdi.


Vídeo de jaquesurlus

Nos metemos de lleno en harina wagneriana, empezando por su Tannhäuser, del que escucharemos Col cor contrito (Inbrust im Herzen).


Vídeo de MrCafiero

Pasamos a su apasionado Winterstürme de Die Walküre.


Vídeo de MrCafiero

Y por último, volvemos a la ópera Lohengrin para escuchar Mein lieber Schwan.


Vídeo de titaruffo2

13 comentarios:

maac dijo...

Me ha gustado muchísimo la entrada, es un tenor que me fascina y es una pena que no haya ni un solo testimonio para ver cómo sonaba Wagner en aquella época en alemán y en la voz de un tenor de estilo de canto italiano como Borgatti.

Atticus dijo...

Suscribo lo dicho por Maac, qué pena no poderle escuchar en alemán.
Desde luego responde a los cánones de la época, no siempre coincidentes con los de hoy en día, pero ya quisieran lucir ese timbre y ese brillo algunos heldentorinos que pululan por ahí...
Gracias por este interesantísimo post

Atticus dijo...

heldentenorinos, quería decir, que además rima con Nemorino

maac dijo...

Pues sí, una pena, aunque uno escucha a Völker y se le pasa to.

kalamar dijo...

gran descobriment, heldentenorazo y bellezón. Si cantara en alemán, el súmmum.

Titus dijo...

Maac, aunque no estén en alemán los fragmentos wagnerianos que grabó Borgatti en italiano ya sirven para entender como es posible acercarse a este compositor desde el mediterráneo. Y suscribo lo de Völker.

Atticus, efectivamente, ya quisieran muchos poder brillar en papeles de heldentenor gracias a un timbre y una homogeneidad como los de Borgatti.

Kalamar, es una lástima que no cantara en alemán, pero al menos cantando en italiano contribuyó a difundir la obra de Wagner por Italia.

Golaud dijo...

Pues yo también te doy la enhorabuena por tu trabajo sobre Borgatti, un tenor único en su especie, por aquello del "heldentenor italiano", aunque ya al hablar de una voz clara seguramente no sigamos la definición exacta.
Supongo que no te sorprende si te digo que prefiero las grabaciones de 1905, aunque la grabación de su Tannhäuser de 1919 me gusta mucho por la intensidad y porque sigue lanzando con poderío el agudo (excepto la raspadura final), el Winterstürme me ha gustado bastante menos.
Es una pena no tener el Wagner en alemán, pero al menos sabemos cómo suena su Wagner.

Titus dijo...

Hola, Golaud!
Tienes razón, en las grabaciones de 1905 su voz está mejor y suena más clara, no sé si será porque el proceso de grabación captó la voz así o poque realmente su voz se oscureció tanto en los 14 años que separan ambas grabaciones. En cualquier caso, las de 1919 tampoco son moco de pavo, aunque ya no esté la voz en su esplendor.

GLÒRIA dijo...

Un treball esplèndit! No coneixia aquest atractiu tenor que m'ha agradat d'escoltar. T'haig de dir que Wagner en llengua italiana és molt poc Wagner per a mi ja que era un compositor que integra en un tot la lletra i la música i, com sabem tots, el sentit de la melodia és molt diferent en alemanys i italians. No obstant i això puc fer-me càrrec de quin plaer devia ser veure i escoltar al senyor Borgatti.
Gràcies, Titus i una abraçada!

Titus dijo...

Jo crec que és preferible escoltar cada òpera en el seu idioma original, però si no ens pareix estrany escoltar Don Carlo en italià en lloc de Don Carlos en francés, tampoc ens hauria d'estranyar això. Jo preferisc el Wagner de Borgatti o el de Fleta en italià, o els Lohengrin de Lemeshev i Kozlovski en rus, abans que molts interprets alemanys que poc aporten apart de l'adequació idiomàtica. De la mateixa forma, preferisc el Celeste Aida alemany de Rosvaenge al de molts italians.

Assur dijo...

Com a curiositat, i ja que s'ha parlat de traduccions d'òperes de Wagner, crec que és interessant el fet que moltes de les òperes d'aquest compositor estan traduïdes i adaptades a la música per ser cantades en català. El "Tristany i Isolda", per cert, per Joan Maragall.

En aquest enllaç a un arxiu de l'Associació wagneriana n'hi ha tot un llistat.

Com a curiositat, també, et deixo aquest altre enllaç a una tesi doctoral titulada “Les traduccions de Wagner al català: La Walkíria”, on l'autora, Anna Maria Buj i Casanova, fa un estudi comparatiu sobre les quatre traduccions que d'aquesta òpera s'han fet a la nostra llengua i, naturalment, sobre les dificultats amb què es van trobar els traductors a l'hora de confegir-les.

Evidentment, amic Titus, aquesta tesi em depassa, ja que els meus coneixements filològics són nuls, però sí que l'he fullejat i alguna cosa -molt, però que molt poca, eh???- he entès.

Ara bé (que vol dir “moro”)... Crec que a tu, que sí que ets filòleg, et pot resultar interessant, i com que al final de la tesi l'autora diu que espera que aquest treball pugui ser d'utilitat per a qui vulgui realitzar traduccions de musicals (no diu res de sarsueles, eh?) :) o de “Lieder” en català, he pensat que et podria resultar interessant per si algun dia vols provar de traduir-ne algun d'anglès i, així, el dia en què algun cantant abans d'interpretar-lo en un recital digués: “Tot seguit, una cançó de Benjamin Britten, magníficament versionada pel castellonenc Titus...”, ja m'imagino, jo, dient al veí del seient del costat dret i a la veïna de l'esquerre: “Titus, el traductor, és amic meu... Vaig ser jo qui el va empènyer a traduir `lièders'”. :))

Assur dijo...

Apa que jo, també!!! Amb l'emoció d'imaginar-me al Palau “fardant” d'amic traductor i no t'he deixat l'adreça de la tesi. És aquesta, i disculpa.

Titus dijo...

Assur, molt interessant aquesta tesi, encara que fa por, al llegir-la, pensar en la gran dificultat que es deuen haver trobat els traductors de les obres de Wagner, tant per la complicació de l'original com pel fet de haver de trencar-se la closca per tal que el resultat siga cantable, respectant el ritme i les vocals. I, pel que veig, també l'aliteració i altres recursos típics de la poesia germànica.

El cas és que fa anys, en l'època de Borgatti, eren habituals les traduccions de les obres als teatres, però avuí quasi sempre es canten en versió original (excepte en la English National Opera i en alguns països de l'Est), i per tant no cal fer aquesta feina, és preferible una traducció més fidel a l'original que es puga fer servir pels subtítols, encara que resulte incantable. Sí que es tradueixen els musicals, com bé diu l'autora de la tesi, ja que van adreçats a un públic que ho prefereix als subtítols. Els lieder i les cançons de tot tipus també es canten generalment en l'idioma original. Tot i així, estaria bé provar a traduir les cançons de Britten, però crec que és necessari cert coneixement de música per tal que el resultat puga encaixar en la partitura de l'original sense que sone estrany, i per tant necessitaria ajuda (o dependre música, una de dos).

De totes formes, moltes gràcies per aquest document que llegiré amb la cura que es mereix.