miércoles, 20 de mayo de 2009

Time is on my side

Resulta paradójico que justo ahora, cuando por diversas circunstancias (con las cuales no os voy a aburrir, que no cunda el pánico) tengo menos tiempo que nunca y apenas puedo sentarme delante del ordenador cinco minutos para mirar mi correo electrónico y poco más, lleve todo el día con esta maldita canción en la cabeza. La pongo aquí a ver si así me la quito de encima en una especie de exorcismo telemático multimedia:


Vídeo de cabs55

Lo misterioso es cómo ha llegado esta canción a mi cabeza. No la he escuchado desde hace tiempo, no la han puesto por la radio, nadie me ha hablado de ella... Simplemente, ha aparecido allí por generación espontánea y se ha quedado a pasar el rato. Creo que el secreto de su permanencia está en su machacona y efectiva simplicidad. Pues nada, disfrutemos de ella ya que no hay más remedio, y ya de paso escuchemos también Paint it black, mi canción favorita de los Rolling Stones.


Vídeo de gloya4

5 comentarios:

Atticus dijo...

Caramba, Imperator, yo que usted me preocuparia si oyese en mi cabeza el: "I said, time, time, time is on my side, yes it is"... sobre todo si has visto la película "Fallen" donde la cantaba el diablo...

Titus dijo...

Jarl! Pues no la he visto, pero dudo que el diablo pueda llegar a ser tan terrorífico como la visión de los caretos de los Rolling Stones, que son bastante difíciles de mirar.

Barbebleue dijo...

Nunca me han gustado los Stones: ni haciendo pop, ni R&B, ni limitándose a sobrevivir con un par de atractivos riffs. Me parecen uno de los más grandes blufs del rock-business: poca música y mucho bocazas.

Sirva al menos de exorcismo de sus Satánicas Majestades el "Time is..."

Salu2

Titus dijo...

En los Stones creo que es tanto o más importante el carisma, el estilo, la soltura en el escenario que la música en sí. Por eso nunca se han bajado de los escenarios, que es donde verdaderamente cobra sentido su música, en disco pierde fuerza. Digámoslo de otra forma, hay mul grupos que componen mejor que los Stones, pero pocos que hagan conciertos como los suyos. Por eso también perdieron gran parte de su atractivo tras la muerte de Brian Jones, que no componía pero era responsable de gran parte de ese carisma.

Nunca he sido demasiado stoniano, creo que no tendré más de un par de discos suyos, pero reconozco que tienen su lugar en la historia del rock más allá de la maquinaria comercial que siempre les ha acompañado y que desde hace bastantes años ha acabado fagocitando lo puramente musical.

Titus dijo...

Ah, por cierto, el exorcismo ha acabado surtiendo efecto, la canción ya ha salido de mi cabeza.