domingo, 7 de noviembre de 2010

Suite Panambí, de Alberto Ginastera


Tras una pausa, volvemos a la carga con Alberto Ginastera. Si en una entrada anterior dijimos que su obra más célebre es la Suite de danzas de Estancia, elaborada con material sacado de su ballet Estancia ante la imposibilidad de encontrar una compañía de danza que lo representara, hoy hemos de decir que no fue esa la primera ocasión en la que Ginastera recurría al formato suite para dar a conocer música de ballet que no encontraba quién la bailase. De hecho, la primera vez que recurrió a tal estrategia fue en la primera obra de las que conforman su catálogo, la Suite Panambí, en la que utiliza cuatro números del ballet Panambí, compuesto a lo largo de dos años durante sus estudios en el Conservatorio Williams. Ginastera compuso el ballet sin tener esperanzas respecto a su puesta en escena, pero el éxito de la suite, estrenada por el director Juan José Castro en el Teatro Colón de Buenos Aires en 1937, hizo que el mismo teatro se interesara por la obra que le dio origen y que la misma viera a luz en 1940. Como ya dijimos anteriormente, Lincoln Kirstein, director del Ballet Caravan, quedó tan impresionado por el ballet Panambí que le encargó a Ginastera la composición de un ballet para su compañía y de ese encargo saldría el ballet Estancia.

El ballet Panambí, Leyenda Coreográfica se basa en la mitología de los indios guaraníes, habitantes de las riberas del Paraná y el Paraguay. En la suite, Ginastera cambió el orden de los números, de forma que es imposible seguir la narración original escuchándola. El primero de los cuatro movimientos, de naturaleza descriptiva, se titula Claro de luna sobre el Paraná. A continuación, la percusión irrumpe con fuerza, complementada por el viento metal, en la Invocación a los espíritus poderosos. Sigue un movimiento de lirismo a flor de piel, el Lamento de las doncellas, en el que las cuerdas forman un mullido colchón. Finalmente, la percusión vuelve a hacer su entrada en la Fiesta indígena-Danza de los guerreros, con su ritmo de reminescencias tribales.

Escucharemos la Suite Panambí interpretada por la NBC Symphony Orchestra bajo la batuta de Erich Kleiber, residente por aquellos años en Argentina.


Vídeo de CaptainBluebear08

4 comentarios:

José Luis dijo...

Muy interesante. De Ginastera ni había oido hablar antes del disco de Dudamel.

Supongo que él lo sabría mejor que nadie, pero aquí se oye muy bien a Stravinsky a Debussy... El otro día escuché también una obra sobre la creación de la tierra de un nórdico que ya no consigo recordar como se llamaba, que parecían variaciones sobre la consagración de la primavera. Cuando sale el hombre primitivo, ya nadie se puede librar de Stravinsky...

Pero este tiene también su personalidad y mucho color tropical, y mucha fuerza. Me ha gustado. Muchas gracias.

GLÒRIA dijo...

Titus,
M'ha agradat menys que l'anterior. La gran música del sud d'Amèrica la signa Villalobos, ja ho saps. Tot i agradant-me altres compositors, com el mateix Ginastera, Guastavino, Revueltas etc., trobo a faltar el gran brasiler amb qui ni hi hauria de pensar perquè si escolto Ginastera, escolto Ginastera...bé, sembla que no sàpiga parar d'escriure tot plegat per dir tan poc.
Una abraçada i gràcies pel monogràfic que aniré seguint.

Titus dijo...

José Luis, la influencia de Stravinski en Ginastera es evidente, no creo que la pudiese negar (ni que quisiese). Como bien dices, Stravinski se adueñó del primitivismo con su Consagración de la Primavera y es la referencia ineludible cuando los compositores del siglo XX vuelven su mirada a la prehistoria. Ginastera no reniega de esta influencia, pero la transforma y le da su toque personal y su colorido local.

Glòria, Villa-Lobos mai m'ha inspirat per escriure una entrada. No és que no m'agrade, però hi han molts compositors, entre ells alguns sudamericans com Ginastera, que m'agraden més i tinc més material seu a casa per poder escoltar i parlar.

José Luis dijo...

Eso mismo es lo que quería decir yo... :-)

El nórdico al que me refería era Uuno Klami, y la pieza la Suite Kalevala.