lunes, 21 de enero de 2008

Wagner y Venecia

Hoy vamos a buscar un punto de conexión entre dos noticias musicales. Por una parte, el éxito del Tristan und Isolde del Real, donde la gran Waltraud Meier ha logrado incluso conversiones milagrosas al wagnerianismo, y por otra la reciente publicación de The Classical Variations, un recopilatorio de los acercamientos a la música clásica que ha realizado hasta la fecha el pianista de jazz norteamericano Uri Caine. Y el punto de intersección entre ambas líneas es el disco Wagner e Venezia, grabado en directo en el Gran Caffè Quadri y el Hotel Metropol de tal ciudad en junio de 1997 por el Uri Caine Ensemble. Para esta ocasión, la peculiar formación estaba compuesta por dos violines, un cello, un contrabajo, el piano de Caine y un instrumento tan veneciano como inusual, un acordeón, encargado de aportar la densidad wagneriana en tan camerística formación. El resultado es un Wagner en miniatura que sustituye la grandiosidad orquestal a la que estamos acostumbrados por un sonido a veces decadente (escúchese la Muerte de Amor de Tristan und Isolde) y a veces jocoso (la impagable Cabalgata de las Valquirias en pizzicato). En cualquier caso, el propósito no es sustituir las versiones "oficiales" de las obras de Wagner a cargo de Knappertsbuch, Furtwängler, Keilberth o Solti, sino ofrecer otra visión de una música que a menudo es vista como algo monolítico e inmutable, digno de ser oficiado más que interpretado. A mí este disco me sirvió para entender mejor la música de Wagner, para percibir aspectos que nunca habría percibido con los directores antes citados y que ahora sí percibo en sus versiones. Pero mejor os dejo que escuchéis un par de piezas y os forméis vuestra propia opinión.


Pincha aquí para escuchar 'Muerte de amor'

Pincha aquí para escuchar 'Cabalgata de las valquirias'


9 comentarios:

Aloma dijo...

Queridísimo Imperator:

Ningún aficionado a Wagner debería desperdiciar la ocasión de escuchar al teutón en versión jazz interpretado por esa "peculiar formación". Hasta los que prefieren otro tipo de compositor podrían disfrutar de esta simpática interpretación, muy recomendable.

Desde Themyscira... un saludo

Barbebleue dijo...

Ya lo comentamos en cierta ocasión.
No es mi Wagner: falta densidad, textura, inundación sonora, saturación auditiva,...

Válida como ejercicio de estilo, acercamiento, versión, parodia, incluso pedagogía. Agradable para un atardecer en San Marcos, pero muy alejado de lo sublime.

Papagena dijo...

Pues te diré que, antes de ninguna conversión milagrosa :-P , escuché este disco -vino con una colección del País- y me reí un rato, pero porque me imaginaba la cara que pondrían los wagnerianos ceñudos y furibundos. La verdad es que me extraña que los que pertenecéis a esta secta tan reconcentrada (¿sabías que en Bayreuth antes de empezar la función te cierran con una cadena el asiento para que no te puedas escapar? :-O )podais verle la gracia escuchar la famosa cabalgata de las valquirias en versión María Jesús y su acordeón...a mí, como aún no soy zombi sino infectada, con esa aún me da la risilla floja, pero eso sí, a partir del otro día, la muerte de amor que no me la toquen.

Besos semi-conversos ;-)

Papagena dijo...

*a escuchar

maac dijo...

Te había oído comentar algo sobre este disco y tenía curiosidad. El liebestod lo que me ha provocado es la imperiosa necesidad de escuchar el original, la Cabalgata me ha hecho mucha gracia, si se descuidan les sale un tango y casi la prefiero a la original cuando se saca de contexto, es uno de esos fragmentos de ópera que se me pueden llegar a hacer odiosos si los escucho aislados.

Titus dijo...

Creo que maac da en el clavo cuando habla de la Cabalgata. Este tipo de experimentos o de descontextualizaciones (dejando a un lado chorradas como Luis Cobos o Emilio Aragón) suelen pecar de ofrecer una visión tan respetuosa del original que tienen que ser por defecto inferiores. Estoy pensando en Jacques Loussier tocando Bach en clave de jazz pero de forma tan respetuosa que el resultado es decepcionante porque se queda a mitad camino entre lo puramente clásico y lo jazzístico. Lo que me gusta de este disco de Uri Caine es como sabe dotar a cada pieza de una personalidad propia, a veces recreándose en el lirismo, a veces directamente gastando una broma, lo que hace que sus versiones no sean versiones descafeinadas de las originales, sino simplemente diferentes. La clave del éxito de este disco está en lo inteligente de las relecturas, la correcta adaptación de la pieza original a su nuevo formato. Al fin y al cabo, ofrecer versiones personales de piezas famosas es algo que se lleva haciendo desde que existe la música, que se hacía en tiempos de Wagner (y posiblemente, las versiones que se hacían en Venecia sonarían de forma parecida)y que debe entenderse como algo normal en un arte vivo como es la música. El problema no está en el hecho de versionar, sino en la calidad del resultado, y a mí en este caso el resultado me parece muy bueno.

ximo dijo...

Bien hecho está, pero a mi no me gusta. La música de Wagner requiere una atmósfera, una mística y sobretodo un tratamiento de la orquesta que Uri Caine evita adrede. Como música de café para la plaza San Marco no está mal, pero es una pura anécdota, o a mí me lo parece.

Anónimo dijo...

Que se lo digan a Wagner si no se inspiró en Schubert en muchos pasajes de su obra.

Para mi Uri Caine y su banda hacen un trabajo proverbial con una obra divina. Para mi, Caine ha sabido analizar, sintetizar y plasmar la misma pasión que representa Wagner.

Pero gracias a la síntesis, ha dejado sólo las notas y acordes que realmente hacen falta para dar la pasión, a mi me deja boquiabierto.

A raiz de oir el Tannhäuser de Caine, he de decir que mi rumbo musical se ha dirigido a la Clásica empezando por estas piezas, y luego Mozart, Haydn, etc etc. Ahora estoy irremediablemente enganchado a su estudio y disfrute.

Cada vez que lo vuelvo a oir, ya después de haber asistido a bastantes Óperas, haberlas disfrutado con los pelos de punta, no puedo más que agradecer que gracias a este disco haya descubierto Wagner.

Titus dijo...

Hombre, yo no diría que lo que Caine se salta sea supérfluo, pero sí que diría que su trabajo de síntesis es excelente, y que a esa síntesis además le añade su propio toque y convierte las recreaciones, en parte, en creaciones, y eso está muy bien.

Me alegro de que este disco te haya sido de utilidad, para mí también lo fue, y digue siendo uno de mis discos favoritos.

Saludos, anónimo. Anímate a seguir escribiendo, si puede ser con un nick mucho mejor.