domingo, 20 de julio de 2008

Menuhin interpreta el Concierto para violín nº1 de Bruch

Max Bruch (1838-1929) es un compositor interesante pero poco difundido, sólo una de sus obras ha conseguido pasar a la posteridad al mismo nivel que las obras de autores más conocidos. Me refiero a su Concierto para violín nº1 en sol menor, op.26 (1866), uno de los más populares conciertos románticos. Heredero directo del concierto para violín de Mendelssohn, del que copia la unión entre movimientos y la superación del modelo de exposición orquestal y variación del solista, Bruch va un paso más allá eliminando la posibilidad de incluir una cadenza de lucimiento (sólo las hay, muy cortas, en el primer movimiento). Para muchos críticos, el concierto romántico alcanzó aquí su cumbre.

Escucharemos la versión del gran violinista Yehudi Menuhin, dirigida por Ferenc Fricsay.

Primer movimiento - Vorspiel: Allegro moderato


Segundo movimiento - Adagio


Tercer movimiento - Finale: Allegro Energico

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3 comentarios:

assai dijo...

La vida es una casualidad. He venido escuchando en el coche - en radio clásica- el triple concierto de Beet que se retrasmitia en directo desde Suiza y ahora me encuentro con el concierto nº1 de Bruch. Estas fueron de las primeras cosas que escuché cuando me estaban saliendo los dientes. Era un época tan productiva en todos los sentidos que si se caían - los dientes, me refiero-los dejabas bajo la almohada y al dia siguiente te encontrabas con una moneda, qué cosas.

buena semana Titus!

Titus dijo...

Yo también le tengo un cariño especial a este concierto porque fue de los primeros que disfruté cuando estaba empezando en esto de la música clásica. Eso sí, en mi caso ya tenía todos los dientes y hasta un trabajo y una hipoteca, empecé muy tarde. Luego vino el concierto para violín de Mendelssohn, el de Beethoven, los de Bartok, el de Brahms...

Barbebleue dijo...

Para mí estará siempre unido al de Mendelssohn y a una jovencísima y rolliza AS Mutter.
Musicalmente me quedo con el adagio, movimiento de muy alto aliento romántico.