miércoles, 19 de marzo de 2008

John Stainer - The Crucifixion

Estamos en Semana Santa y parece casi obligatorio recordar alguna de las grandes obras que a lo largo de la historia se han compuesto para recordar la pasión de Cristo. Vamos a apartarnos un poco del camino más trillado y a buscar una pieza poco escuchada fuera del Reino Unido pero que forma parte del repertorio coral inglés y de la liturgia anglicana durante esta semana. Estamos hablando de The Crucifixion, de John Stainer (1840-1901). Stainer fue organista en la catedral de St Paul y profesor de música en Oxford. Su labor compositiva se centró en la música religiosa, especialmente himnos para ser cantados en las parroquias. Los himnos eran interpretados por los propios feligreses o por pequeñas agrupaciones amateurs, por lo que debían ser simples en su construcción y fáciles de cantar. Stainer era un especialista en conseguir resultados conmovedores a partir de melodías simples.


La cantata The Crucifixion: A meditation on the Sacred Passion of the Holy Redeemer fue compuesta en 1887 con el fin de proveer a las parroquias rurales de música para los oficios de Semana Santa. En aquella época las pasiones de J.S. Bach acababan de ser redescubiertas y compartían con las obras de Haendel el gusto del público inglés, así que Stainer las tomó como base para su obra. Los recursos para los que está compuesta son los que había en las iglesias de la época, coro y órgano, además de un tenor y un bajo como solistas. Aunque la música de John Stainer pasó pronto de moda y ha sido muy criticada desde su muerte, The Crucifixion nunca cayó en el olvido y sigue interpretándose cada año por todo el Reino Unido.

El fragmento que vamos a escuchar, el más ambicioso de toda la obra, se titula Processional to Calvary y está descrito desde el punto de vista de un espectador cristiano que ve pasar a Cristo con la cruz. Copio y traduzco las palabras de Michael Temperley que acompañan a la grabación de Naxos que escucharemos a continuación:

Se oye a Cristo y sus seguidores acercándose durante la larga introducción del órgano en La menor: primero una tranquila marcha que será el tema recurrente en la estructura de rondó, después (pasando al modo mayor) una melodía lírica acompañada por acordes que se repiten, al estilo de los lieder. El coro entra durante la siguiente exposición del rondó con un perentorio "Fling wide the gates!", y aunque no hay ninguna mención a ninguna puerta en los relatos bíblicos, este grito es una forma efectiva de integrar el movimiento, que se repite como si los soldados se pasasen la orden unos a otros. El tema de las puertas se funde con el tema del rondó y va cambiando de tonalidad hasta que el tenor nos devuelve el tema lírico, en la remota tonalidad de La bemol mayor: "How sweet is the grace of His sacred Face". Aquí el espectador consigue ver por un instante la cara de Jesús cuando éste pasa por delante de él, mientras que los ritmos de los que siguen marchando pasan a un segundo plano. Esta idea, quizá sugerida por el "Reconocimiento" en el Carnaval de Schumann, está plasmada aquí con gran belleza, pero inevitablemente la repetitiva marcha acaba desvaneciendo el sueño ("Then on to the end") y finalmente se pierde en la distancia de camino al Calvario.


Vamos a escuchar al tenor James Gilchrist y el coro del Claire College de Cambridge cantando esta pieza con Stephen Farr al órgano.

Pincha aquí para escuchar 'Processional to Calvary'

4 comentarios:

Mei dijo...

Intentaré escuchar el clip cuando tenga una conexión más decente...

ximo dijo...

Se oye muy bajito, ¿no?.
Disco que intentaré agenciarme.

Titus dijo...

Ximo, si no lo encuentras o no te apetece buscarlo, ya sabes como conseguirlo.

Barbebleue dijo...

Sí que merece la pena conocerse, aún no siendo de altísima inspiración, tiene mucho y buen oficio. ¡Adoro la música sacra !