viernes, 7 de marzo de 2008

La música más triste


En 1920, tras el fallecimiento de su esposa, un maduro Edward Elgar compone el elegíaco Concierto para violonchelo y orquesta en mi menor, Op. 85, una obra que empieza con el sonido de la desesperación y recorre todas las facetas de la tristeza y la melancolía. Según comentan algunos autores, Elgar no pretendía sólo plasmar su dolor ante la pérdida del ser querido, sino también mostrar la desolación en que le había sumido la recién terminada Gran Guerra. Elgar había visto como todos sus valores desaparecían, caían ante la cruel barbarie bélica. Ya no había nada en qué creer, nadie en quien confiar, y por encima de todo eso pesaba la terrible sensación de que todo aquel sufrimiento no había servido para nada, de que el hombre seguiría matando y de que a esta guerra la seguiría otra. Desgraciadamente, la historia le dió la razón poco después y se la continúa dando cada día. Hoy también.

Jacqueline Du Pré interpreta el primer movimiento del Concierto para violonchelo de Elgar. Dirige Daniel Barenboim.




Vídeo de markvogue

4 comentarios:

Barbebleue dijo...

Pese a todo yo le sigo encontrando un fondo de esperanza, un mínimo fulgor de luz en la cuerda orquestal. Hoy también.

ximo dijo...

Si Titus, no podrán.

Titus dijo...

La elección musical de hoy responde más a un lamento ante la violencia que desgraciadamente va ligada al ser humano que a una protesta ante las aberraciones de una organización en concreto que ni siquiera voy a mencionar, pues no quiero hacerles el juego y convertirles en protagonistas, que es lo que pretenden. Éstos últimos, efectivamente, no podrán. Pero lo que me entristece hoy es pensar en que siempre va a haber quien esté dispuesto a matar a sus semejantes, por política, por religión, por dinero o por cualquier razón, y ante esta realidad no soy tan optimista.

Papagena dijo...

Llevo toda la tarde sintiéndome como esta música. Me ha afectado especialmente lo de este chico. No puedo decir mucho más, sólo, al hilo de la música, darte las gracias por habermela acercado en su día.

Un beso