domingo, 4 de enero de 2009

Boulez + Chéreau + Janácek = Desde la casa de los muertos

Esta tarde he estado viendo un DVD que me regalaron hace poco, la última colaboración entre Pierre Boulez y Patrice Chéreau tras su Anillo de Bayreuth y la Lulu en tres actos de Berg. Me refiero a Z mrtvého domu (Desde la casa de los muertos), la ópera póstuma de Leos Janácek, grabada el pasado verano en el festival de Aix-en-Provence. Tres grandes nombres como Janácek, Boulez y Cheréau, más las buenas críticas que había leído, habían hecho que me crease una gran expectativa, lo cual puede resultar contraproducente porque puede hacer que uno acabe defraudado. Pero no, lo que escuché y lo que ví esta tarde superó con creces cualquier expectativa, es una auténtica joya de DVD que nadie debería perderse.


Z mrtvého domu es una ópera singular, tanto en lo narrativo como en lo musical. Janácek eligió como temática para su última ópera el libro Memoria de la casa de los muertos, de Dostoievski, en el que el autor relata su experiencia en un campo de prisioneros de Siberia. Para elaborar el libreto, Janácek tradujo frases del original ruso de forma casi literal, formando un collage en el que no hay una narración lineal ni un protagonista, sino que las historias de diversos presos forman una sucesión de monólogos entrelazados con escenas de la cotidianeidad carcelaria. Un acierto de Chéreau es crear un espacio frío y gris sin ninguna distinción local o temporal que representa una cárcel pero podría ser cualquier cárcel, de cualquier país y en cualquier época. Otro gran acierto es conseguir darle sentido y coherencia a ese collage, jugando con pequeños detalles que nos ayudan a identificar a los personajes principales entre el resto de presos, sacándolos de la masa y devolviéndolos a ella con gran maestría.

Una ópera coral como esta puede funcionar sin ninguna estrella en su reparto, pero para hacer justicia a la partitura hace falta algo aún más difícil de conseguir que una estrella (y tenemos la suerte de que en este DVD se pudo lograr): un reparto en el que todos estén bien, tanto en su faceta de cantantes como en la de actores, pues el canto en esta obra está más cercano a la declamación que en ninguna otra ópera de Janácek y los cantantes deben preocuparse por dar la entonación adecuada a cada frase y a cada palabra. Janácek es, como Boulez dice en las notas del DVD, el Debussy checo, haciendo referencia al canto declamado de su Pelléas et Mélisande. A destacar también el rendimiento del Arnold Schoenberg Choir.


Musicalmente, Janácek basa la partitura en una serie de figuras melódicas que se repiten para, súbitamente, dar paso a otra y a otra y a otra... un ostinato tras otro, en una sucesión férrea que no deja espacio para la relajación, transmitiendo así los rigores de la vida de los presos. Sin abandonar la tonalidad, Janácek la exprime, la hace llegar al límite, creando una música que Boulez define como "primitiva en el buen sentido de la palabra". Es también una música sencilla en un plano metafórico, pues no hace uso de los dobles sentidos, de las ironías (Boulez la compara con la de Berg, tan cargada de doble intención), que no cae nunca en sentimentalismos, sino que se limita a exponer los hechos y consigue así algo tan difícil como ser brutalmente honesta. Entre la gran orquesta necesaria para esta partitura destaca el uso de unas cadenas como instrumento de percusión, un sonido que uno identifica con los grilletes de los presos y que une la música, incluso las partes puramente orquestales, con la escena.

Son precisamente las partes orquestales las más disfrutables de toda la partitura, sobre todo cuando se cuenta con un director como Pierre Boulez y una orquesta como la Mahler Chamber Orchestra. A destacar la obertura y las pantomimas que realizan los presos en el segundo acto, un ejemplo de teatro dentro del teatro excelentemente dirigido por Patrice Chéreau. Veamos la primera de ellas, "Kedril y Don Juan".



Retrocedamos hasta el final del primer acto para escuchar la historia de Luka (Stefan Margita), que cuenta como apuñaló a un vigilante en otra cárcel en la que estuvo antes. El final del acto, tras la aparición de Goryanchickov, al que acaban de torturar, es realmente impactante.



Por último, escucharemos la historia de Skuratov, a cargo de John Mark Ainsley, en la que, mientras se viste para representar una de las pantomimas, cuenta el motivo de su reclusión: asesinó al prometido de la mujer que amaba el día de su boda.


Todos los vídeos son de CzarDodon

5 comentarios:

maac dijo...

Le eché el ojo el otro día. A puntito estuvo de caer pero lo dejé para más adelante.

Barbebleue dijo...

Si la crisis te ahoga: está disponible de forma gratuita en operashare, sólo en versión audio.

Titus dijo...

Estando Chéreau por en medio la versión audio debería estar prohibida.

Joaquim dijo...

Hace tiempo leí en un blog conocido, un post dedicado a esta versión. La agencié en un momento de decaimiento saldado con una compra y me quedé anonadado de la versión musical y escénica.
De la obra conocía la versión de McKerras, pero una vez visto este monumento, no hay color.
Imprescindible y lo voy a decir, DE RECLINATORIO TOTAL.

assai dijo...

Titus,
Este DVD ha sido uno de los regalos que he recibido esta Navidad, por venir de alguien a quien quiero mucho, tendrá siempre para mi un valor añadido.

Ha sido una sorpresa muy agradable encontrarme con tu crónica que me va a servir para introducirme en la obra que no conozco y que estoy expectante por escuchar despues de vuestros comentarios.

Para quienes no lo tengáis, está a vuestra disposición.