domingo, 26 de abril de 2009

Tuuuuraaaandooooooooooooooot!!!!


Con Lorin Maazel, más que a una Turandot uno asiste a una Tuuuuraaaandoooooot. El maestro se despide de la titularidad al frente de la Orquestra de la Comunitat Valenciana firmando la que probablemente sea su mejor dirección, junto con el Parsifal que inauguró esta temporada. Como en aquella ocasión, se decanta por unos tempi exageradamente lentos y majestuosos, algo que no es inusual aplicado a Wagner pero sorprende aplicado a Puccini. Nunca había tenido la sensación de que estaba captando hasta el más nimio detalle orquestal en una Turandot hasta ayer. En cierto sentido, encontré muchos puntos en común con la Madama Butterfly que cerró la temporada pasada. En ambos casos, Maazel se llevó el gato al agua con una dirección orquestal sobresaliente que destacaba muy por encima de los cantantes, aunque hay que decir que en esta Turandot, quizá porque la música se presta más a ello, Maazel ha llevado al límite su peculiar estilo de dirección y ha conseguido resultados inmejorables.

Por supuesto, para sostener la tensión con unos tempi tan pausados hace falta una orquesta y un coro excepcionales. Es especialmente loable la prestación del Cor de la Generalitat Valenciana, por cuanto están sometidos a un tour de force cada vez que tienen que mantener una nota durante segundos y más segundos. En los finales de los tres actos, la prestación de la orquesta y el coro llega a unas cotas de espectacularidad impresionantes.

Desde las primeras y larguísimas notas, antes de que aparezca en escena el mandarín para cantar aquello de Popolo di Pekino, ya queda claro que uno no va a asisitir a una Turandot cualquiera. Efectivamente, todo queda confirmado cuando Ventseslav Anastasov empieza a cantar: Poooooooopooooloooooo diiiiii Peeeekiiiiiiiiiinoooooooooooooo. Y al principio es inevitable preguntarse: "¿Quedará esto bien? ¿No es demasiado exagerado?" Pero no, la música sigue fluyendo y en pocos minutos uno está ya totalmente cautivado por la labor del maestro. Sólo encontré una pega, mínima, y es que la escena de Ping, Pang y Pong en el primer acto quedó un tanto deslucida a causa del tempo pausado. Sin embargo el resto de sus intervenciones, incluida su deliciosa escena en el segundo acto, gozaron de unos tempi adecuados y quedaron correctamente integradas en la trama. Fabio Previtali (Ping), Vicenç Esteve (Pang) y Gianluca Floris (Pong) estuvieron muy bien en lo vocal y en lo actoral.

Igual que he dicho que el tempo perjudicó a las máscaras en el primer acto he de decir que por la misma razón nuestra querida Alexia Voulgaridou (Liù) y Francesco Hong (Calaf) tuvieron la oportunidad de lucirse gracias al colchón orquestal que les ofreció Maazel para Signore, ascolta y Non piangere, Liù. Desgraciadamente, ambos desaprovecharon esta oportunidad, Voulgaridou a causa de su conocido canto rutinario y carente de la más mínima emoción, lo que en Liù es inadmisible y Hong debido a sus carencias en una zona grave completamente áfona. Otro de los puntos en común entre la Madama Butterfly del año pasado y esta Turandot es el tenor. Francesco Hong, al igual que Massimiliano Pisapia, quien cantó el Pinkerton entonces, tiene un gran registro agudo, fácil, timbrado y potente, pero es insuficiente en el registro medio y carece de la más ligera sombra de graves. Se creció, por tanto, en la escena de los enigmas, donde soltó agudos por doquier (aunque evitó el do opcional en Principessa altera, no sé si a instancias propias o de Maazel) y en el final del Nessun dorma. Por lo demás, su fraseo y su dicción son más que correctos para tratarse de un cantante coreano y la única pega que se le puede poner es la falta de garra, de intención, de temperamento.


Mucho mejor estuvo la Turandot de Elisabete Matos, voz grande pero bien manejada, con agudos brillantes y seguros. Sentí vergüenza ajena cuando ví como el público ovacionaba de forma exagerada a Voulgaridou y sin embargo no pasaban de un aplauso de cortesía con Matos, que demostró ser muy, pero muy superior a la griega. Creo que se debe a que se aplaude el personaje más que la interpretación, porque de otra forma es inexplicable. Desde luego, hay Voulgaridou para rato, cada vez que viene sale braveada. Su actuación de ayer no fue como parea abuchearla, al menos no desafinó como en su Luisa Miller o su Marguerite de Faust, pero de ahí a ser la más apludida...

Lamentablemente, en la función de ayer el papel de Timur no estuvo interpretado por Alexander Tsymbalyuk, de quien todos están hablando maravillas, sino por Orlin Anastassov, que no pasó de la corrección.

Respecto a la producción, con ligeras variaciones pero es la misma del año pasado, por lo que no voy a volver a repetir mis impresiones. Podéis leer lo que escribí entonces AQUÍ.

13 comentarios:

alfredo dijo...

...Efectivamente, como tu dices esta Turadot es una Tuuuuuraaaaandooooooooooot!!
pocos cambios respecto a la que yo vi, con excepción de Timur, claro.

Si te puedeo confirmar que el pasado 14 a la griega si se le silbó desde las filas traseras al palco real, incluso de los impares de las filas 24 ó 25, se oyó algún "Ignorantes!!" dirigido a los aplausos desmedidos de parte del público, yo por mi parte comprobé en ese preciso momento muchas manos quietas a mi alrededor.

Me alegra que disfrutases, yo lo pasé en grande.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Titus, me cachis, qué bien escribes, no dejas nada que decir.

Coincido contigo con que lo más descatado fue la espectacular, personal y conmovedora dirección de Maazel. Los coros excelentes, y para mi a gran distancia del resto la Matos, con una voz ideal para el personaje, en mi modesta opinión.

Quiero felicitar a "mi china favorita" por lo bien que lo hizo, por el grado de excelencia a que llegó el coro y por lo reguapa que estaba... Brava!

Y ahora sólo me queda un ruego: Maaaaaaazel, no te vayas!

Gracie mille Titus!

assai dijo...

La del comentario anterior, soy yo, assai

FLVM dijo...

Por lo que a la Vulgar-idou respecta, está clarísimo que se aplaude al personaje, no a la cantante. En Carmen suele pasar igual con la Micaela de turno.

maac dijo...

Es una pena porque Hong da una de cal y una de arena, a mí no me gusto mucho la manera de decir las frases, la entoncación.

Atticus dijo...

Te felicito por tu sensacional crónica, Titus.
Has compensado mi frustración por mi ausencia de ayer, describiendo con todo detalle lo ocurrido.
Más o menos lo que esperaba. Lo de la Vulgar obviamente es un aplauso al personaje motivado por falta de formación. Lo de Hong, el sempiterno gusto por el agudo.
He estado revisando la grabación de la Turandot del año pasado y es más de lo mismo, Alexia en la misma postura toda la obra y su voz una línea absolutamente plana e inexpresiva, lo que en Liú, como bien dices, es imperdonable, y el público se vuelve loco. Guleghina, inmensa.
¿Hubo algún detalle/gesto especial por ser la última (se supone) actuación de Maazel como director titular?

Titus dijo...

No, Atticus, nada que yo sepa. Puede que esta semana, en la última función, sí lo haya.

Joaquim dijo...

Titus, tanto temer a la Matos, frente a la Guleghina y yo creo que la canta mejor.
Excelente crónica.

Kenderina dijo...

Pues a mi el personaje de Liú me parece sosisimo...igualito que la Micaela. Y tontas...de remate.
Asi que si me veis aplaudir a alguna que canta eso..podeis estar seguros que es por la cantante..como siempre, por otra parte.

efests dijo...

Yo asistí a la sesión del 22 y, francamente, Matos y Hong no me dejaron buen sabor de boca. Me quedé con la sensación constante que se los comía la orquesta. No se si será la estratosfera caliente del cuarto piso. Pero cuando Matos se acercó a cantar lo de "tres son los misterios y una la muerte" aprovechando la concha acústica de escayola en la parte delantera del escenario... sólo llegaba un agudo constante y sin matices ahogado por una brillante orquestación. A Hong sólo se le oían los agudos (en sentido literal: todo lo que no fuera agudos no se le oía, quedando basatante telegráfico) Y al final la Voulgarudou no nos resulto desagradable porque la partitura le permitió que no la tapara nadie -y cómo ha mejorado esta chica a costa de nuestras prácticas (remuneradas) desde el año pasado!, quién lo iba a decir!- Lo esperpéntico fueron las amplias genuflexiones de agradecimiento al público.
Por cierto que esta vez si hubo homenaje a Maazel. Con el telón caído pudimos escuchar al coro cantando el final de "al alba vincere...!", suponemos que dedicado al director.

tu china favorita dijo...

Gracias a Assai, a todos bloggers, y a la fila 15 por vuestros comentarios y entusiasmo.
Efests, me temo que el telón distorsionó la melodía. Lo que pudiste escuchar era el cumpleaños feliz dedicado a Alexia en ese día tan especial.

Titus dijo...

Joaquim, me he abstenido de comparar a Matos con Guleghina y a Hong con Berti, pero ya que sacas el tema te diré que no, que Matos canta muy bien pero Guleghina es mucha Guleghina y me sigo quedando con la ucraniana sin ninguna duda. Lo mismo se aplica a Berti y Hong, que pierde todavía más en la comparación que la Matos.

Efests, yo el día 25, también desde el horno crematorio del cuarto piso, no tuve problemas para escuchar a Matos (sí a Hong excepto en los agudos, como dices), pero es cierto que su voz, siendo grande, no es tan inmensa, tan carnosa y con un sonido tan rico como la de Guleghina. Pero vamos, que oirla sí que la oía. También fueron lamentables los esperpénticos y exagerados saludos de Voulgaridou el día 25, sobre todo en comparación con los de sus compañeros, mejores cantantes y más discretos.

China favorita, me alegro de leerte. Reitero mis aplausos para ti y el resto de chinos.

Alvaro dijo...

Mi comentario llega tarde pero también cuento con una ventajilla por eso (tendremos mas Tuuuraaandooots y más Paaarsiiifaaleees, bieeeen!)
Suscribo 100%, sólamente destacar la desfachatez de Alexia que estiró el aplauso con sus aspavientos de una forma grotesca, que vergüenza!!.
La Matos me gustó muchísimo aunque es verdad que la Gule es la Gule. Los chinos inmejorables, junto con la dirección y la orquesta quedarán en mi recuerdo para siempre. La mejor de todas ... mi china favorita (y es que todos los chinos NO son iguales!!)