martes, 20 de octubre de 2009

Cuadros de una exposición (VII): Избушка на курьих ножках (Баба-Яга)

Ya casi hemos llegado al final de la exposición de Hartmann, pero dado que los dos últimos movimientos son los más ambiciosos de la obra y que, para qué negarlo, estoy disfrutando mucho con estas entradas, me consta que no soy el único, y me da pena acabar tan pronto, vamos a dedicar una entrada a cada uno de los cuadros restantes. En la de hoy hablaremos de un cuadro basado en el folklore ruso.

Избушка на курьих ножках (Баба-Яга)

El título en ruso se puede traducir como La cabaña sobre patas de pollo (Baba Yaga). En la versión orquestal, donde los títulos en ruso aparecen en francés, se denomina La Cabane sur des pattes de poule. El cuadro que da origen al movimiento, que podéis ver encabezando esta entrada, era originalmente un diseño para un reloj realizado por Hartmann, inspirado por las leyendas sobre la cabaña de la bruja Baba Yaga.

Baba Yaga es la bruja por excelencia de la mitología rusa, el personaje con el que se solía asustar a los niños para que obedeciesen a sus padres. Según la tradición, Baba Yaga se alimenta de niños a los que persigue velozmente gracias a su capacidad para surcar los aires dentro de un mortero, remando con su escoba plateada. Vive en una casa con patas de pollo que se desplaza por toda Rusia y a la que puede gobernar gracias a sus conjuros. Podéis encontrar más información acerca de este curioso personaje AQUÍ.

Vladimir Stassov, uno de los amigos de Hartmann que colaboró en la exposición retrospectiva y gracias a cuyas descripciones de los cuadros que la conformaban tenemos hoy información acerca de aquellos que han desaparecido, relata la siguiente anécdota acerca de Hartmann, que ocurrió años antes de que llegaran a hacerse amigos. Al parecer, era costumbre de las clases altas en Rusia celebrar bailes de disfraces en los que solían vestirse con atuendos extranjeros: de turcos, monjes italianos o españoles, figuras de la antigüedad clásica... Hartmann, como buen nacionalista, decidió fijarse en la mitología eslava y sorprendió a todos disfrazándose de Baba Yaga:

"Entre las filas de dioses y diosas de Grecia, una bruja, Baba Yaga, apareció corriendo, con sus trenzas rojas brincando tras de sí. Un gran sombrero deshilachado le cubría los ojos, sus pies estaban envueltos en trapos, unos brazos huesudos salían de las mangas de su túnica, una barba rala cubría su mentón, sus horribles ojos miraban maliciosamente desde su cara pintada, sus colmillos sobresalían de su boca entreabierta."


Músorgski no sólo describió en su retratro el pesado caminar de la cabaña sobre patas de pollo, sino que incorporó en el movimiento el vuelo de Baba Yaga en su mortero. La pieza se abre y se cierra con dos partes rápidas (allegro con brio, feroce la primera y allegro molto la segunda) entre las que se intercala un andante de gran dificultad para los pianistas debido al larguísimo trémolo de semicorcheas en tresillos, o tresillos de semicorcheas o como quiera que se diga correctamente. Podemos decir que en este movimiento, Músorgski lleva las cualidades grotescas de Gnomus a una mayor escala.



Ravel usa los timbales y el bombo para representar los pasos de la cabaña. Junto a la percusión, las cuerdas graves crean una base sobre la que se expone el primer tema en las trompetas y es contestado por las trompas. El andante corre a cargo del fagot y la tuba, mientras las maderas proporcionan la base de semicorcheas que hace sudar a los pianistas en la versión original. En ambas versiones, la coda del movimiento nos conduce sin pausa hasta el siguiente y último cuadro de la exposición.




8 comentarios:

maria teresa dijo...

¡¡Sí que disfrutamos, sí!! Es impresionante este cuadro, eh? La ejecución a piano me parece tan buena y tan descriptiva de la aparición de UNA bruja, que casi que la prefiero a la orquestal (otra maravilla) pero que me sugiere más la llegada de un ejército de brujas.
Fantástico!!

Barbebleue dijo...

Aquí si que el color de la orquesta evoca mucho mejor el entorno mágico al que se alude.

pilar dijo...

a mí también me parece fantástica la versión orquestal, me quedo con ella... y el tresillo Titus para que descanse el pianista, virgensanta¡¡¡
y el dibujo de babayaga, sensacional, gracias Titus da gusto pasear contigo

Atticus dijo...

De nuevo Don Mauricio nos da una lección de orquestación y creación de un ambiente mágico y de leyenda.
Gracias por seguir con el museo abierto

Titus dijo...

Me está gustando mucho este paseo. Desgraciadamente ya sólo nos queda un cuadro, tendré que pensar otra ruta turística para cuando acabemos esta porque me lo estoy pasando muy bien con vosotros.

Joaquim dijo...

Sigo con mi trece.
Ah! si sólo te queda un cuadro, pero QUÉ CUADRO!.

Allau dijo...

Quin interruptus! Ara que venia el millor...

Titus dijo...

Paciència! Ja queda menys per entrar en Kiev amb toc de campanes inclós.