Hace meses dediqué una entrada al tenor ruso Sergei Lemeshev. Fue una entrada sin palabras, porque así es como me quedé tras escuchar los tres vídeos que enlacé. Sin embargo, mi entusiasmo hacia Lemeshev parece que no fue demasiado contagioso, pues en los comentarios a la entrada hubo tanto alabanzas como reproches. Estos días, tras haber dedicado un tiempo junto a los amigos levantiscos a revisitar a Ivan Kozlovsky, no he podido evitar volver a traer por aquí a Lemeshev, quien mantuvo con Kozlovsky una dura rivalidad en lo profesional (al parecer en lo personal fueron amigos). A ver si esta vez hay suerte y consigo que disfrutéis de uno de los tenores de línea más depurada que han existido, algo que lo emparenta con Tito Schipa, que tanto éxito obtuvo en su entrada de hace unos días.
Sergei Lemeshev (1902-1977) nació en Staroye Knyazevo, en una familia de campesinos. Desoyendo los consejos de su padre, quien quería que fuese zapatero, el jóven Sergei empezó a cantar a la edad de 17 años. No lo haría mal cuando pasó las pruebas para una de las 25 plazas de canto que ofrecía el conservatorio de Moscú entre 500 candidatos. En 1926, tras graduarse, el teatro Bolshoi le ofreció formar parte de su plantilla, pero Lemeshev rechazó la oferta, convencido de que sólo le iban a ofrecer papeles de comprimario. En vez de eso se dedicó a cantar papeles principales en teatros de provincias (Sverdlovsk, Harbin, Tbilisi...) , alcanzando así una gran fama. En 1931, cuando regresó a Moscú, fue para cantar en el Bolshoi como primera figura, algo que continuaría haciendo ininterrumpidamente hasta 1965, alternándose siempre con Ivan Kozlovsky. Los primeros papeles que interpretó en el Bolshoi fueron el zar Berendei en La dama de las nieves, Gerald en Lakmé y Lensky en Yevgény Onégin, el papel que marcaría su carrera y su vida.
Lemeshev interpretó por primera vez al poeta Vladimir Lensky en 1927 y desde entonces lo hizo en más de 500 ocasiones, la última con motivo de su 70 cumpleaños, ya convertido en una leyenda en Rusia y tras haber superado tres infartos y la pérdida de un pulmón a causa de la tuberculosis que contrajo en 1942. La voz de Lemeshev parece hecha para cantar este papel, el que mejor se adapta a su estilo y a la melancolía inherente a su canto. Al parecer, Lemeshev llegó a penetrar tanto en el espíritu del poeta que su propia vida privada se vió afectada por la tristeza que tal personaje le aportaba. Los resultados artísticos, ni qué decir tiene, fueron excepcionales.
Lemeshev y Kozlovsky eran los ídolos de la afición en Rusia, aunque ninguno de los dos cantó nunca al otro lado del telón de acero. Ambos tenían multitud de seguidoras, un fenómeno parecido al de las modernas fans de los cantantes de moda, llamadas lemeshistki y kozlovityanki. Lemeshev llegó a construir un muro alrededor de su casa de campo para aislarse de sus fans, pero día tras día éstas hacían agujeros en el mismo con la esperanza de ver a su ídolo.
Pero pasemos a lo más interesante, su estilo y su voz. Como podréis comprobar, se trata de un tenor lírico con un timbre claro muy atractivo, especialmente adecuado para papeles sentimentales por la facilidad para transmitir esa melancolía, ese caracter soñador que mencionábamos al hablar de su Lensky. Se mueve mejor en la zona aguda, que alcanza con gran facilidad, teniendo el pasaje bien solucionado. Técnicamente, Lemeshev pertenecía a la escuela italiana, como todos los grandes cantantes rusos que le precedieron, destacando por su soberbio control del fiato, su elegante línea de canto y su capacidad para realizar adornos con gran efectividad, como Fleta, y con gran musicalidad, como Schipa.
Vamos a empezar escuchando su piedra de toque, el aria Kuda kuda, de Yevgény Onégin (Chaikovski), tal y como la cantaba en 1937.
Vídeo de younglemeshevist
Escuchemos esta misma aria en una interpretación posterior, de 1955. A pesar de haber perdido el uso de un pulmón y de tener 53 años, su prestación es impresionante, superior incluso a la de 1937 que acabamos de escuchar. Además, en este vídeo podremos comprobar sus dotes como actor.
Vídeo de Onegin65
Además de sus éxitos en el Bolshoi, Lemeshev cantó con frecuencia recitales en diversas salas de Rusia. La delicadeza de su canto y su carácter reservado hacian que se encontrase en su elemento entre las canciones de Chaikovski, Glinka, Balakirev... Escuchémosle cantando Bednij pevec (Pobre cantor), de Glinka.
Vídeo de Herur22
Una última pieza y abandonamos el repertorio ruso: la canción del invitado indio de la ópera Sadko, de Rimski-Korsakov.
Vídeo de EvaHartwig
Además de las óperas rusas que cantó a lo largo de su carrera, Sergei Lemeshev destacó en óperas italianas y francesas, siempre traducidas al ruso, como era costumbre en la época. Como podréis imaginar, alguien que siente tal sintonía con Lensky encontrará en Werther otro vehículo para transmitir esa deliciosa melancolía. Escuchémosle cantando Pourquoi me reveiller, que en ruso se dice O ne budi menya. La grabación es de 1938.
Vídeo de younglemeshevist
Aunque sólo sea por la cercanía del Faust del Palau de les Arts, vamos con la versión rusa de Salut, demeure chaste et pure grabada en 1934.
Vídeo de petrof4056
Y acabaremos con el repertorio italiano. Lemeshev canta Ella mi fu rapita... Parmi veder le lagrime, de Rigoletto (Verdi), en una grabación de 1940. Atención al espectacular final.
Vídeo de younglemeshevist
Estaría todo el día poniendo vídeos y disfrutando, porque mientras los enlazo los voy escuchando y cada vez me gusta más este hombre, pero supongo que a estas alturas ya no debe quedar nadie por aquí. Si me equivoco y seguís ahí, os dejo con una joyita, no sin antes animaros a que sigáis explorando por youtube o por cualquier medio a vuestra disposición (ejem...) en busca de grabaciones de Lemeshev. Bueno, que me enrrollo, vamos a la joyita en cuestión: Una furtiva lagrima, de L'elisir d'amore, cantada en italiano!! La grabación, según indica el propio vídeo, es de 1948-1950, es decir, de después de superar la tuberculosis.
Vídeo de Onegin65










