jueves, 15 de enero de 2009

Sergei Lemeshev, la melancolía hecha canto

Sergei Lemeshev caracterizado como Lensky

Hace meses dediqué una entrada al tenor ruso Sergei Lemeshev. Fue una entrada sin palabras, porque así es como me quedé tras escuchar los tres vídeos que enlacé. Sin embargo, mi entusiasmo hacia Lemeshev parece que no fue demasiado contagioso, pues en los comentarios a la entrada hubo tanto alabanzas como reproches. Estos días, tras haber dedicado un tiempo junto a los amigos levantiscos a revisitar a Ivan Kozlovsky, no he podido evitar volver a traer por aquí a Lemeshev, quien mantuvo con Kozlovsky una dura rivalidad en lo profesional (al parecer en lo personal fueron amigos). A ver si esta vez hay suerte y consigo que disfrutéis de uno de los tenores de línea más depurada que han existido, algo que lo emparenta con Tito Schipa, que tanto éxito obtuvo en su entrada de hace unos días.

Sergei Lemeshev (1902-1977) nació en Staroye Knyazevo, en una familia de campesinos. Desoyendo los consejos de su padre, quien quería que fuese zapatero, el jóven Sergei empezó a cantar a la edad de 17 años. No lo haría mal cuando pasó las pruebas para una de las 25 plazas de canto que ofrecía el conservatorio de Moscú entre 500 candidatos. En 1926, tras graduarse, el teatro Bolshoi le ofreció formar parte de su plantilla, pero Lemeshev rechazó la oferta, convencido de que sólo le iban a ofrecer papeles de comprimario. En vez de eso se dedicó a cantar papeles principales en teatros de provincias (Sverdlovsk, Harbin, Tbilisi...) , alcanzando así una gran fama. En 1931, cuando regresó a Moscú, fue para cantar en el Bolshoi como primera figura, algo que continuaría haciendo ininterrumpidamente hasta 1965, alternándose siempre con Ivan Kozlovsky. Los primeros papeles que interpretó en el Bolshoi fueron el zar Berendei en La dama de las nieves, Gerald en Lakmé y Lensky en Yevgény Onégin, el papel que marcaría su carrera y su vida.

Lemeshev interpretó por primera vez al poeta Vladimir Lensky en 1927 y desde entonces lo hizo en más de 500 ocasiones, la última con motivo de su 70 cumpleaños, ya convertido en una leyenda en Rusia y tras haber superado tres infartos y la pérdida de un pulmón a causa de la tuberculosis que contrajo en 1942. La voz de Lemeshev parece hecha para cantar este papel, el que mejor se adapta a su estilo y a la melancolía inherente a su canto. Al parecer, Lemeshev llegó a penetrar tanto en el espíritu del poeta que su propia vida privada se vió afectada por la tristeza que tal personaje le aportaba. Los resultados artísticos, ni qué decir tiene, fueron excepcionales.

Lemeshev a los 70 años

Lemeshev y Kozlovsky eran los ídolos de la afición en Rusia, aunque ninguno de los dos cantó nunca al otro lado del telón de acero. Ambos tenían multitud de seguidoras, un fenómeno parecido al de las modernas fans de los cantantes de moda, llamadas lemeshistki y kozlovityanki. Lemeshev llegó a construir un muro alrededor de su casa de campo para aislarse de sus fans, pero día tras día éstas hacían agujeros en el mismo con la esperanza de ver a su ídolo.

Pero pasemos a lo más interesante, su estilo y su voz. Como podréis comprobar, se trata de un tenor lírico con un timbre claro muy atractivo, especialmente adecuado para papeles sentimentales por la facilidad para transmitir esa melancolía, ese caracter soñador que mencionábamos al hablar de su Lensky. Se mueve mejor en la zona aguda, que alcanza con gran facilidad, teniendo el pasaje bien solucionado. Técnicamente, Lemeshev pertenecía a la escuela italiana, como todos los grandes cantantes rusos que le precedieron, destacando por su soberbio control del fiato, su elegante línea de canto y su capacidad para realizar adornos con gran efectividad, como Fleta, y con gran musicalidad, como Schipa.

Vamos a empezar escuchando su piedra de toque, el aria Kuda kuda, de Yevgény Onégin (Chaikovski), tal y como la cantaba en 1937.


Vídeo de younglemeshevist

Escuchemos esta misma aria en una interpretación posterior, de 1955. A pesar de haber perdido el uso de un pulmón y de tener 53 años, su prestación es impresionante, superior incluso a la de 1937 que acabamos de escuchar. Además, en este vídeo podremos comprobar sus dotes como actor.


Vídeo de Onegin65

Además de sus éxitos en el Bolshoi, Lemeshev cantó con frecuencia recitales en diversas salas de Rusia. La delicadeza de su canto y su carácter reservado hacian que se encontrase en su elemento entre las canciones de Chaikovski, Glinka, Balakirev... Escuchémosle cantando Bednij pevec (Pobre cantor), de Glinka.


Vídeo de Herur22

Una última pieza y abandonamos el repertorio ruso: la canción del invitado indio de la ópera Sadko, de Rimski-Korsakov.


Vídeo de EvaHartwig

Además de las óperas rusas que cantó a lo largo de su carrera, Sergei Lemeshev destacó en óperas italianas y francesas, siempre traducidas al ruso, como era costumbre en la época. Como podréis imaginar, alguien que siente tal sintonía con Lensky encontrará en Werther otro vehículo para transmitir esa deliciosa melancolía. Escuchémosle cantando Pourquoi me reveiller, que en ruso se dice O ne budi menya. La grabación es de 1938.


Vídeo de younglemeshevist

Aunque sólo sea por la cercanía del Faust del Palau de les Arts, vamos con la versión rusa de Salut, demeure chaste et pure grabada en 1934.


Vídeo de petrof4056

Y acabaremos con el repertorio italiano. Lemeshev canta Ella mi fu rapita... Parmi veder le lagrime, de Rigoletto (Verdi), en una grabación de 1940. Atención al espectacular final.


Vídeo de younglemeshevist

Estaría todo el día poniendo vídeos y disfrutando, porque mientras los enlazo los voy escuchando y cada vez me gusta más este hombre, pero supongo que a estas alturas ya no debe quedar nadie por aquí. Si me equivoco y seguís ahí, os dejo con una joyita, no sin antes animaros a que sigáis explorando por youtube o por cualquier medio a vuestra disposición (ejem...) en busca de grabaciones de Lemeshev. Bueno, que me enrrollo, vamos a la joyita en cuestión: Una furtiva lagrima, de L'elisir d'amore, cantada en italiano!! La grabación, según indica el propio vídeo, es de 1948-1950, es decir, de después de superar la tuberculosis.


Vídeo de Onegin65

martes, 13 de enero de 2009

Christine Schäfer canta Piangerò la sorte mia


Hoy es martes 13, lo que para muchos es sinónimo de mala suerte. Yo no creo en esas cosas, pero si es cierto que uno no puede escapar de la mala suerte, al menos lamentemos nuestras desgracias con la elegancia con la que lo hace Cleopatra en la ópera Giulio Cesare de Haendel. Vamos a escuchar el aria Piangerò la sorte mia interpretada por la soprano Christine Schäfer, Les Musiciens du Louvre y Marc Minkowski a la batuta.


Vídeo de hillevifan

domingo, 11 de enero de 2009

Source délicieuse

Seguimos con Charles Gounod, esta vez con el aria para tenor Source délicieuse, extraida de su ópera Polyeucte. El argumento de esta ópera tan poco habitual en los teatros es muy similar al de la ópera Poliuto, de Donizetti, estrenada en París con el título de Les Martyrs casi cuarenta años antes (Les Martyrs se estrenó en 1840 y Polyeucte en 1878). Ambas óperas se basan en la obra teatral Polyeucte, de Pierre Corneille, si bien Gounod utilizó un libreto más fiel al original.

Polyeucte es un noble armenio del siglo III que se convierte al cristianismo y es martirizado por ello. Al principio del cuarto acto, encerrado en su celda, esperando ser conducido a la arena donde encontrará la muerte, el protagonista canta el aria Source deliciéuse en la que reflexiona sobre la gloria celestial que le aguarda y lo vacuo de la existencia terrenal. Vamos a escucharla tal y como la cantaba Roberto Alagna en 1997.


Vídeo de MUEZZAB

jueves, 8 de enero de 2009

O ma lyre immortelle


Para bien o para mal parece que somos varios los habituales del Palau de les Arts que ya tenemos la mente puesta en el Faust de Gounod, la ópera que seguirá a la zarzuela El rey que rabió en la programación. Faust fue la primera ópera de Charles Gounod que alcanzó el éxito, pero la precediron otras tres, Sapho, La nonne sanglante y Le medecin malgré lui. Es de la primera de estas tres óperas de la que vamos a hablar hoy.

Gounod se debatió durante su juventud entre la religión (recibió las órdenes menores) y la ópera. Según parece, fue un encuentro con la celebérrima cantante Pauline Viardot, hija del tenor Manuel García y hermana de María Malibran, el que le hizo optar por la lírica, tras años dedicándose en exclusiva a la música religiosa. De este encuentro surgió la composición de su primera ópera, Sapho, a petición de Viardot, quien la estrenaria en París en 1851, recibiendo críticas negativas. Sin embargo, Hector Berlioz mostró su apoyo al joven Gounod y le animó a seguir componiendo.

Sapho está basada en leyendas sobre la poetisa griega Safo de Lesbos. La página más famosa de la ópera es el aria O ma lyre immortelle, que canta Sapho al final de la obra, antes de suicidarse lanzándose al mar tras ser abandonada por su amado Phaon, engañado a su vez por Glycère, rival de Sapho. Vamos a escucharla en la voz de dos mezzos actuales, Vesselina Kasarova y Magdalena Kozená.


Vídeo de parsifalito


Vídeo de alejandra379

martes, 6 de enero de 2009

Las horas vacías, de Ricardo Llorca: lo que he encontrado en youtube


Hace unos meses, maac nos hablaba en su blog de la ópera Las horas vacías, de Ricardo Llorca, que se estrenó el 31 de marzo del 2008 en la Iglesia de San Jaime de Benidorm y que posteriormente se interpretó en el Auditorio de las Naciones Unidas en Nueva York. Hoy, viendo unos vídeos en youtube, he encontrado por casualidad unos vídeos de este último concierto, ofrecido el pasado 17 de noviembre. Pero antes de verlos, empezaremos con otro vídeo que he encontrado tirando del hilo y que pertenece al estreno de la obra en Benidorm. Los intérpretes son la soprano Dorota Grezskowiak, María Ruiz de Apodaca como narradora, la Agrupacion Coral de Benidorm y la Orquesta del Julius Stern Institute de Berlin dirigida por Matias de Oliveira.


Vídeo de elviajeroestudio

Pasemos ahora a los vídeos grabados en el Auditorio de las Naciones Unidas de Nueva York el 17 de noviembre. los intérpretes en este caso son la soprano Laura Rey, Carlotta Bosch como narradora, Lynn Baker al piano, The Manhattan Choral Ensemble y The New York Opera Society Orchestra dirigida por Pablo Zinger.

CON LA NOCHE POR DELANTE


EL AMOR CALLADO


CHACONA Y DANZA FINAL


FINALE

Vídeos de pablozinge

domingo, 4 de enero de 2009

Boulez + Chéreau + Janácek = Desde la casa de los muertos

Esta tarde he estado viendo un DVD que me regalaron hace poco, la última colaboración entre Pierre Boulez y Patrice Chéreau tras su Anillo de Bayreuth y la Lulu en tres actos de Berg. Me refiero a Z mrtvého domu (Desde la casa de los muertos), la ópera póstuma de Leos Janácek, grabada el pasado verano en el festival de Aix-en-Provence. Tres grandes nombres como Janácek, Boulez y Cheréau, más las buenas críticas que había leído, habían hecho que me crease una gran expectativa, lo cual puede resultar contraproducente porque puede hacer que uno acabe defraudado. Pero no, lo que escuché y lo que ví esta tarde superó con creces cualquier expectativa, es una auténtica joya de DVD que nadie debería perderse.


Z mrtvého domu es una ópera singular, tanto en lo narrativo como en lo musical. Janácek eligió como temática para su última ópera el libro Memoria de la casa de los muertos, de Dostoievski, en el que el autor relata su experiencia en un campo de prisioneros de Siberia. Para elaborar el libreto, Janácek tradujo frases del original ruso de forma casi literal, formando un collage en el que no hay una narración lineal ni un protagonista, sino que las historias de diversos presos forman una sucesión de monólogos entrelazados con escenas de la cotidianeidad carcelaria. Un acierto de Chéreau es crear un espacio frío y gris sin ninguna distinción local o temporal que representa una cárcel pero podría ser cualquier cárcel, de cualquier país y en cualquier época. Otro gran acierto es conseguir darle sentido y coherencia a ese collage, jugando con pequeños detalles que nos ayudan a identificar a los personajes principales entre el resto de presos, sacándolos de la masa y devolviéndolos a ella con gran maestría.

Una ópera coral como esta puede funcionar sin ninguna estrella en su reparto, pero para hacer justicia a la partitura hace falta algo aún más difícil de conseguir que una estrella (y tenemos la suerte de que en este DVD se pudo lograr): un reparto en el que todos estén bien, tanto en su faceta de cantantes como en la de actores, pues el canto en esta obra está más cercano a la declamación que en ninguna otra ópera de Janácek y los cantantes deben preocuparse por dar la entonación adecuada a cada frase y a cada palabra. Janácek es, como Boulez dice en las notas del DVD, el Debussy checo, haciendo referencia al canto declamado de su Pelléas et Mélisande. A destacar también el rendimiento del Arnold Schoenberg Choir.


Musicalmente, Janácek basa la partitura en una serie de figuras melódicas que se repiten para, súbitamente, dar paso a otra y a otra y a otra... un ostinato tras otro, en una sucesión férrea que no deja espacio para la relajación, transmitiendo así los rigores de la vida de los presos. Sin abandonar la tonalidad, Janácek la exprime, la hace llegar al límite, creando una música que Boulez define como "primitiva en el buen sentido de la palabra". Es también una música sencilla en un plano metafórico, pues no hace uso de los dobles sentidos, de las ironías (Boulez la compara con la de Berg, tan cargada de doble intención), que no cae nunca en sentimentalismos, sino que se limita a exponer los hechos y consigue así algo tan difícil como ser brutalmente honesta. Entre la gran orquesta necesaria para esta partitura destaca el uso de unas cadenas como instrumento de percusión, un sonido que uno identifica con los grilletes de los presos y que une la música, incluso las partes puramente orquestales, con la escena.

Son precisamente las partes orquestales las más disfrutables de toda la partitura, sobre todo cuando se cuenta con un director como Pierre Boulez y una orquesta como la Mahler Chamber Orchestra. A destacar la obertura y las pantomimas que realizan los presos en el segundo acto, un ejemplo de teatro dentro del teatro excelentemente dirigido por Patrice Chéreau. Veamos la primera de ellas, "Kedril y Don Juan".



Retrocedamos hasta el final del primer acto para escuchar la historia de Luka (Stefan Margita), que cuenta como apuñaló a un vigilante en otra cárcel en la que estuvo antes. El final del acto, tras la aparición de Goryanchickov, al que acaban de torturar, es realmente impactante.



Por último, escucharemos la historia de Skuratov, a cargo de John Mark Ainsley, en la que, mientras se viste para representar una de las pantomimas, cuenta el motivo de su reclusión: asesinó al prometido de la mujer que amaba el día de su boda.


Todos los vídeos son de CzarDodon

viernes, 2 de enero de 2009

Tito Schipa, el encantador

Tal día como hoy, un dos de enero de 1888, nació en Lecce, en el sur de Italia, Raffaele Attilio Amedeo Schipa, quien pasaría a la historia de la ópera con el nombre de Tito Schipa. Tito, o mejor dicho, titu, que en dialecto local significa "pequeño", era realmente su apodo desde los 12 años.

La voz de Tito Schipa era en principio poco adecuada para el canto, sin graves sonoros, incapaz de alcanzar agudos por encima del la (aunque de joven alcanzaba, no sin problemas, el si natural), incapaz de realizar las florituras que otros tenores ligeros o "di grazia" cantaban sin problemas. Sin embargo, su innata inteligencia canora le sirvió para sacar el máximo provecho de sus cualidades naturales, más de lo que ningún otro cantante haya conseguido jamás, o al menos desde que existen grabaciones. Fue en el impecable fraseo, en la línea de canto, en la capacidad para dotar al discurso musical de una gama de colores y dinámicas, siempre desde una gran musicalidad y elegancia, donde Schipa jugó su baza, consiguiendo colocarse como un ejemplo del buen canto por delante de tenores mucho más dotados. Bidu Sayao dijo que Schipa “cinceló las frases como un orfebre.” Hay quien dice que Schipa no cantaba, sino que declamaba de tal forma que hipnotizaba a su audiencia. Quizá haya algo de verdad en ello, pues en España, donde triunfó como cantante de música popular, se le conoció como "el encantador".

Precisamente por esa naturaleza tan peculiar de su canto, su estilo nos parece hoy en día mucho más moderno que el de coetáneos suyos como Caruso, quien llegó a ver a Schipa en directo en Nueva York, o Gigli. Y es que de la herencia de Schipa salen nombres como Di Stefano, Bergonzi, Pavarotti o quien se puede considerar su más fiel sucesor en el siglo XX, Alfredo Kraus. Un recomendable artículo de Rodolfo Pérez que podéis encontrar AQUÍ habla de un período de tiempo entre la muerte de Caruso en 1921 y la II Guerra Mundial en el que el referente en el mundo del canto es la delicadeza y la pureza en la línea de canto de Schipa, hasta que tenores como Mario del Monaco, Corelli o Domingo vuelven a poner de moda el estilo vociferante de Caruso.
Además de su faceta como cantante de ópera, Tito Schipa también fue una estrella de cine, como muchos otros cantantes de la época y destacó cantando y componiendo piezas de muchos otros estilos, algunas veces en español. Vamos a ver un fragmento de su película Vivere (1936) en el que canta Tu che a Dio spiegasti l'ali, de Lucia di Lammermoor (Donizetti):


Vídeo de TheGreatPerformers

Y ahora escucharemos un tango, Dímelo al oído, que grabó en Buenos Aires en 1934.


Vídeo de vivalamusicavieja

Como tenor cantó papeles para ligero y para lírico, desde el Almaviva del Barbiere hasta el Mario Cavaradossi de Tosca , muchas veces transportando las partituras para acomodarlas a sus medios vocales. Fue muy cuidadoso con la elección de su repertorio, como luego lo sería Kraus, lo que le permitió tener una carrera longeva. Sus principales creaciones fueron el Nemorino de L'elisir d'amore de Donizetti y el Werther de Massenet. Vamos a escucharle cantando Una furtiva lagrima, de la primera de estas dos óperas.


Vídeo de Onegin65

Y ahora escucharemos un fragmento de su Werther (en italiano), O natura di grazia piena.


Vídeo de kraustrujillo

Acabaremos con una curiosidad dedicada a los amigos de la sección levantisca: el pasodoble Valencia.


Vídeo de regallo8765