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miércoles, 5 de mayo de 2010

Giulietta Simionato, in memoriam


Ha fallecido, a punto de cumplir los 100 años de edad, una de las mejores cantantes de la historia, al menos desde que tenemos registros sonoros: la grandísima mezzo Giulietta Simionato. Vaya este breve repaso de su carrera en su memoria.

Nacida el 12 de mayo de 1910 en Forli, Giulietta Simionato debutó con 20 años de edad en Rovigo, donde vivía. Sus méritos como cantante le valieron su entrada en la Scala de Milán, donde se juzgó que su material era correcto pero no así su formación, por lo que permaneció 9 años estudiando y cantando sólamente papeles menores. El resultado de este largo periodo de estudio fue una de las técnicas más solidas que pueda uno escuchar (Lauri-Volpi, tan quisiquilloso como era con la técnica ajena, dijo que su emisión era perfecta, sin artificios ni reforzamientos, completamente apoyada sul fiato), así como una capacidad dramática excelente. Ya perfeccionado su canto, su carrera despegó y fue llevada con una gran inteligencia, adoptando nuevos papeles a medida que su voz se ensanchaba y se movía desde la mezzo-soprano ligera de sus orígenes hasta la cuasi-contralto de sus últimos años en activo. Se retiró en 1966, en plena posesión de sus habilidades canoras, aunque permaneció unida al mundo del canto como profesora y jurado en diversos concursos hasta hace bien poco. En sus treinta años de carrera tan solo canceló en tres ocasiones, lo que dice tanto de su profesionalidad como de sus excepcionales cualidades físicas.

Entre sus papeles legendarios están Azucena, Adalgisa y Amneris, que cantó junto a la Callas en México en 1950 y en los cuales es referencia obligada. También cantó con gran éxito papeles rossinianos como los de Il Barbiere o La Cenerentola, donde no llegó al nivel de mezzos más modernas como Berganza o Horne, más hábiles en las agilidades, pero como dejó dicho Gonzalo Badenes en su libro Voces, del que estoy sacando muchos de los datos aquí citados "...si vemos su Rossini a la luz de lo que se hacía en los años treinta, cuarenta o cincuenta, llegaremos a la conclusión de que la Simionato ofreció el mejor Rossini posible para su tiempo". Otras de sus grandes creaciones fueron su Giovanna Seymour en Anna Bolena (junto a Callas y Gencer), su Valentina de Gli Ugonotti, Leonora en La Favorita, Eboli en Don Carlo, Santuzza en Cavalleria rusticana y una larga lista en la que podríamos incluir practicamente la totalidad de sus interpretaciones.

Vamos a escuchar su papel estrella, aquel en el que permanece inigualada después de casi cincuenta años desde que lo abandonó: Azucena de Il Trovatore. El vídeo pertenece a una función ofrecida en la Royal Opera House en 1964, dos años antes de su retirada. El tenor es Bruno Prevedi y el director Carlo Maria Giulini.


Vídeo de felipecunha

En este vídeo, del mismo año, la vemos como Amneris en Aida junto al Radames de Jon Vickers.


Vídeo de baritonoguapo

La escuchamos ahora cantando Mira o Norma junto a Maria Callas en Mexico, 1950, bajo la dirección de Guido Picco. El sonido no es muy bueno, pero aun así vale la pena escucharlo. Si algún día inventan la máquina del tiempo, mi primer viaje será a esta función.


Vídeo de LittlePasserotto

Y por último, la escucharemos cantando Pensa alla patria, de la ópera L'Italiana in Algeri de Rossini.


Vídeo de schaunard1

martes, 23 de marzo de 2010

Willard White, nuestro próximo Barbazul


El próximo sábado nos espera en el Palau de la Música de Valencia la fantástica ópera (fantástica en todos los aspectos de la palabra) El castillo de Barbazul, de Béla Bartók. El director que se hará cargo de la Orquesta de Valencia será Josep Pons y los papeles de Judit y Barbazul recaerán en dos cantantes británicos, la joven soprano Jane Irwin y todo un veterano, el bajo Willard White, a quien dedicamos la entrada de hoy.

Si queréis saber más acerca de la ópera de Bartók, os recomiendo la entrada que Barbebleue dedicó a su obra homónima en su blog Cuestión de sensibilidad, tan informativa en el fondo como poética en la forma.

Willard White, nacido en Jamaica en 1946 y posteriormente nacionalizado británico, creció en el seno de una familia humilde en Kingston. Se empezó a interesar por el canto escuchando la radio e imitando el estilo de Nat King Cole y Paul Robeson y en su juventud cantó en diversas agrupaciones amateurs hasta que Evelyn Rothwell, la esposa del director John Barbirolli, lo escuchó durante una visita a Jamaica y le sugirió marchar a Londres para estudiar canto. Su padre, sin embargo, le compró un billete de avión a Nueva York por la simple razón de que era más barato y allí White consiguió una beca en la Juilliard School of Music donde tuvo como profesor a Giorgio Tozzi y recibió clases de la mismísima Maria Callas. Una de esas clases de 1975, en la que ambos practican el aria de Fiesco de Simon Boccanegra, está disponible en youtube. White estaba todavía muy verde y su pronunciación italiana es penosa, pero vaya una voz la suya.


Vídeo de foropera

Pronto Willard White empieza su carrera profesional en la que mezcla los papeles para bajo más comunes de las óperas de Verdi, Rossini, Puccini o Mozart con con incursiones en repertorio más infrecuente (El castillo de Barbazul, Saint François d'Asisse, Le Grand Macabre, Billy Budd...). Uno de los papeles en los que más ha destacado es el de Porgy en Porgy and Bess, de George Gershwin, que grabó con Maazel y con Rattle en dos versiones que muchos consideran referenciales. Vamos a verle en una película grabada en 1993 bajo la dirección musical de Simon Rattle.


Vídeo de Trisolde

Gracias a su profunda voz y a su presencia escénica, Willard White ha hecho sus pinitos como actor de teatro, nada menos que con la Royal Shakespeare Company, junto a quienes interpretó en 1989 el papel de Othello. Veamos su monólogo final.


Vídeo de ILLANUNINE

Aparte del de Porgy, hay dos papeles en los que Willard White ha destacado en los últimos años: el de Méphistophélès en La damnation de Faust de Berlioz (imprescindible el DVD de Salzburgo con la Kasarova y la puesta en escena de La Fura dels Baus, a los que aprovecho para reivindicar ahora que les está cayendo la del pulpo) y un sorprendente Wotan, quizá no muy introspectivo pero solemne como pocos, en la producción de Aix-en-Provence del 2007, que posteriormente se vió en el Festival de Salzburgo. Vamos a ver el final de Die Walküre, nuevamente bajo la batuta de Simon Rattle.


Vídeo de Pablojvayon

viernes, 28 de noviembre de 2008

Callas y Gigli en directo: San Remo 1954


Si quisiésemos elegir al mejor tenor y la mejor soprano de la historia de la fonografía (algo imposible, debido a la subjetividad de los criterios, pero habitual en revistas y foros operísticos), muchos darían su voto a Beniamino Gigli y Maria Callas. No sé si serán los mejores o no, pero ciertamente ninguna lista sería creíble si no los incluyera en las primeras posiciones.

Beniamino Gigli y Maria Callas representan dos épocas diferentes del canto italiano, separadas por la II Guerra Mundial. Gigli fue un continuador del estilo de Enrico Caruso, mientras que Callas representó una revolución en lo interpretativo que cambió el modo de entender la ópera de las generaciones que la siguieron. Hubo, sin embargo, un punto de encuentro entre esos dos grandes artistas, un concierto conjunto que tuvo lugar en San Remo el 27 de diciembre de 1954. Cierto es que para aquel entonces Gigli ya no estaba en su mejor momento, recordemos que había debutado en 1914 y llevaba ya 40 años de carrera a sus espaldas, además de tener una salud muy deteriorada. Este fue, de hecho, su último concierto en Italia, poco antes de su retiro definitivo tras una gira internacional. Aún así sus prestaciones son excelentes, pero la edad no perdona y no resiste la comparación con sus propias grabaciones anteriores. Callas, en cambio, está en gran forma y aborda sin problemas las agilidades de las arias escogidas. El programa del concierto fue el siguiente:

01 Meyerbeer - L'Africana - O Paradiso (Gigli)
02 Mozart - Il Ratto Dal Serraglio - Tutte le torture (Callas)
03 Massenet - Werther - Ah! Non mi ridestar (Gigli)
04 Meyerbeer - Dinorah - Ahime! che notte oscura.. Ombra leggiera (Callas)
05 Cilea - L'Arlesiana - E la solita storia (Gigli)
06 Charpentier - Louise - Depuis le jour (Callas)
07 Giodano - Andrea Chenier - Un di all' azzurro spazio (Gigli)
08 Rossini - Arminda - D' amore al dolce impero (Callas)


Escuchando el concierto uno se pregunta por qué no cantaron a dúo, perdiendo una oportunidad única para escuchar a estos dos gigantes uniendo sus voces. Al parecer, los organizadores del concierto intentaron que lo hiciesen, ofreciéndoles las partituras de los dúos de Cavalleria Rusticana, Tosca y Andrea Chénier, pero Gigli se negó en redondo. Por una parte, era consciente de que sus estilos eran divergentes y nada bueno podía salir de su unión. Por otra parte, según se comenta, estaba molesto por unas declaraciones de Callas a la prensa en las que criticaba su estilo. Testigos del concierto afirman que hubo cordialidad entre ellos, besos, abrazos y una cena conjunta al acabar, como se ve en la foto, pero no hubo dúos.

El concierto no deja de ser algo anecdótico en las carreras de ambos, que nos han dejado muchos documentos sonoros de mejor calidad, pero ningún aficionado dejará de sentirse atraído por estos dos nombres, así que vamos a saciar nuestra curiosidad con un par de fragmentos. Empezaremos con el aria con la que Gigli abría la velada, O Paradiso, de L'Africana de Meyerbeer.

Pincha aquí para escuchar 'O Paradiso - Gigli-1954'

A continuación, una aproximación de Maria Callas al repertorio francés, Depuis le jour, de la ópera Louise de Charpentier.


Vídeo de DaveDeCathay

Podéis descargaros el concierto entero en el blog SIC TRANSIT OPERA MUNDI.


lunes, 3 de marzo de 2008

Giuseppe di Stefano, descanse en paz


Esta madrugada ha fallecido uno de los mitos operísticos del siglo XX, el tenor Giuseppe di Stefano, conocido cariñosamente como Pippo. Poseedor de un timbre de gran belleza, una dicción perfecta y sobre todo, un apasionamiento sin igual, su luz brilló con mucha fuerza y se apagó rápidamente. Para la historia quedarán sus grabaciones, sobre todo las más tempranas y sus innumerables anécdotas en las que aparece retratado como un juerguista con más interés en ligarse a alguna corista que en ensayar su papel. Cantó bien y vivió bien, descanse ahora en paz.

Vamos a escuchar su famosísimo Salut, demeure del Faust de Gounod. Hacia el final del aria (minuto 3:50), Pippo ataca el do en forte y hace un diminuendo hasta pianissimo, consiguiendo un pequeño milagro vocal. Rudolf Bing lo calificó como el sonido más hermoso que jamás había salido de una garganta humana durante sus años como intendente del Metropolitan.



Vídeo de gabrielpadilla

Di Stefano formó junto con Maria Callas una de las más grandes parejas de los años 50. Sus grabaciones para EMI rivalizaban con las de la otra gran pareja de la época, Mario del Monaco y Renata Tebaldi en DECCA. Escuchemos a Pippo y Callas cantando el dúo Verrano a te sull'aure de Lucia di Lammermoor de Donizetti.




Vídeo de actor001