Estamos en época de villancicos, lo cual es un horror, pero no siempre lo fue. Por ejemplo, en el siglo XVIII, el cubano Esteban Salas y Montes de Oca, uno de los mayores compositores de Latinoamérica y el primer músico cubano cuya obra se conserva en nuestros días, componía villancicos como este Qué niño tan bello que vamos a escuchar en la interpretación del Coro Exaudi de Cuba dirigido por María Felicia Pérez.
¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!
¡Qué niño tan bello, qué esposo tan fiel,
qué madre tan virgen, ay Dios y qué tres!
¡Oh, cuanto tesoro se encierra en Bethlem!
Es tal su esplendor, que estudian en él
blancura el jazmín, púrpura el clavel.
¡Oh, cuanto tesoro se encierra en Bethlem!
Es tal la pureza del esposo fiel
que de la mayor, compañero fue.
¡Oh, cuanto tesoro se encierra en Bethlem!
De su digna esposa la alta candidez a Dios,
con ser Dios, le pareció bien.
¡Oh, cuanto tesoro se encierra en Bethlem!
A los tres señores prestemos pues
el alma y la vida con sumo placer.
¡Oh, cuanto tesoro se encierra en Bethlem!
El niño es divino, la madre sin par
y el esposo santo varón sin igual.
¡Oh cuanto de bueno encierra el portal!
qué madre tan virgen, ay Dios y qué tres!
¡Oh, cuanto tesoro se encierra en Bethlem!
Es tal su esplendor, que estudian en él
blancura el jazmín, púrpura el clavel.
¡Oh, cuanto tesoro se encierra en Bethlem!
Es tal la pureza del esposo fiel
que de la mayor, compañero fue.
¡Oh, cuanto tesoro se encierra en Bethlem!
De su digna esposa la alta candidez a Dios,
con ser Dios, le pareció bien.
¡Oh, cuanto tesoro se encierra en Bethlem!
A los tres señores prestemos pues
el alma y la vida con sumo placer.
¡Oh, cuanto tesoro se encierra en Bethlem!
El niño es divino, la madre sin par
y el esposo santo varón sin igual.
¡Oh cuanto de bueno encierra el portal!
Si os sale sonido pitufil, probad a pinchar AQUÍ para escuchar el villancico.
