martes, 4 de septiembre de 2012
Empezando el curso con las pilas cargadas.
Durante este verano, en el que he publicado apenas un par de entradas (¿vacaciones? no: pereza) tuvimos la oportunidad de escuchar varias versiones del maravilloso dúo de la ópera Les Troyens de Berlioz. Y digo "tuvimos" porque creo que sólo lo hicimos maac y yo. Si no, diría "tuve".
El caso es que una de las versiones que escuchamos procedía de una grabación en directo en La Scala, en 1960, con Del Monaco como Eneas y Giulietta Simionato como Dido. La ópera está recortadísima y traducida al italiano, pero si queremos saber qué tal se desenvolvían estos dos monstruos de la ópera con la partitura de Berlioz, no tenemos otra opción. Y si, comentando el dúo, ya dije que Mario del Monaco hacía una creación del personaje sólo apta para fans, lo que vamos a escuchar ahora aún lo es más.
Inutiles regrets, el aria de Eneas (O rimpiantio mia van, en italiano) le viene que ni pintada a su voz en cuanto a tesitura, y en las partes más impetuosas da el pego, pero reconozcamos que el estilo ni lo huele. Ninguna novedad, Mario del Monaco era más bien de oler poco los estilos, con algunas (notabilísimas) excepciones. ¿Y sabéis qué? Que me da igual. Si queréis escuchar versiones coherentes, en estilo y cantadas impecablemente ahí están Guy Chauvet haciendo lo que puede con esa voz, Jon Vickers, tres cuartos de los mismo, Nicolai Gedda intentando hacernos creer que por sus venas corría sangre y no horchata... Y Georges Thill, del que no digo nada porque roza la perfección, si no cae de lleno en ella. Todos ellos lo hacen mejor que Mario del Monaco, y también otros tenores que me dejo en el tintero. Pero ninguno acaba con un si bemol tan brutal como él, y eso a algunos animales de bellota como el que suscribe nos carga la pilas. Y a juzgar por los aplausos, el teatro ese día estaba lleno de animales de bellota.
Pues eso, lo dicho, sólo apto para fans. Ya habrá tiempo más adelante para ponernos finos y escuchar interpretaciones delicadas, cantantes que penetran en la psicología de los personajes, matizados fraseos y cuidadas inflexiones. Hoy toca conectar con nuestro lado más cerril de tifoso de loggione. Y si alguien carece de este lado, vayan para él mis condolencias.
Vídeo de addiobelpassato
viernes, 20 de julio de 2012
Nuit d'ivresse et d'extase infinie!
Hoy me apetecía escuchar Nuit d'ivresse, el bellísimo dúo de amor del cuarto acto de Les Troyens, de Hector Berlioz. Como no me decidía por ninguna versión en concreto, he optado por buscar unas cuantas en youtube. ¿Me ayudáis a elegir?
Blonde Phœbé, grands astres de sa cour,
Versez sur nous votre lueur bénie;
Fleurs des cieux, souriez à l’immortel amour!
Votre mère Vénus suivit le bel Anchise
Aux bosquets de l’Ida.
Troïlus vint attendre aux pieds des murs de Troie
La belle Cressida.
Blonde Phœbé, grands astres de sa cour,
Versez sur nous votre lueur bénie;
Fleurs des cieux, souriez à l’immortel amour!
Laissa tomber enfin son voile diaphane
Aux yeux d’Endymion.
Accueillit froidement la tendresse enivrée
De la reine Didon!
Accusant son amant, obtint de lui sans peine
Le plus tendre pardon.
Blonde Phœbé, grands astres de sa cour,
Versez sur nous votre lueur bénie;
Fleurs des cieux, souriez à l’immortel amour!
Marisa Ferrer y Jean Giraudeau
Vídeo de AlmaWinemiller
Giulietta Simionato y Mario del Monaco (en italiano)
Vídeo de Addiobelpassato
Shirley Verrett y Nicolai Gedda
Vídeo de operalover9001
Régine Crespin y Guy Chauvet
Vídeo de AlmaWinemiller
Janet Baker y Jon Vickers
Vídeo de dimitrovajunkie
Tatiana Troyanos y Plácido Domingo
Vídeo de mrigadava
Roberto Alagna y Angela Gheorghiu
Vídeo de ceb2633
Susan Graham y Gregory Kunde
Vídeo de ruizdechavez
lunes, 13 de septiembre de 2010
Io tornerò

Vídeo de valentinmonaco
lunes, 12 de julio de 2010
Vittoria! Vittooooooooriiiiiiiiiaaaaaaaaaaa!!

He estado pensando qué le podría venir bien a este momento de júbilo y lo primero que se me ha ocurrido es el famoso fragmento del segundo acto de Tosca, de Puccini, en el que Cavaradossi canta Vittoria! Vittoria!, algo que tradicionalmente han aprovechado los poseedores de voces importantes para lucirse, provocando el delirio del público y las críticas de quienes no conciben que en la ópera, o al menos en esta ópera, puedan intercalarse estas exhibiciones, rompiendo el discurso dramático. Reconozco que con la cabeza fría, este segundo grupo tiene razón, pero me conozco y sé que si alguna vez pudiese llegar a escuchar un alarde como los que se solía marcar el más exhibicionista de los tenores, Franco Corelli (con permiso de Bonisolli, que juega en una división inferior) , me iba a dejar las manos aplaudiendo.
Hablando de Corelli, es curioso este vídeo en el que se pueden observar las diferentes reacciones del público del Covent Garden y el de Parma ante una misma sobrada:
Vídeo de Serggio123
¿Es la reacción del público italiano más propia de tifosi futbolísticos que de melómanos? ¿Corre horchata por las venas del público inglés? ¿Ambas cosas? Probablemente ambas cosas, pero la verdad es que si a la ópera le quitamos ese punto de exhibición circense que tiene, el resultado ganará corrección y seriedad pero perderá algo de magia, esa magia que hace al público operístico más apasionado, más activo, más dinámico que el público de música sinfónica.
Bueno, a lo que íbamos: vamos a dejarnos llevar por nuestro lado más italiano, de tifosi operísticos, y vamos a disfrutar con las exhibiciones de algunos de los mejores tenores que han interpretado el papel de Mario Cavaradossi a lo largo del siglo XX.
1. Beniamino Gigli, 1938 (con Maria Caniglia como Tosca y Armando Borgioli como Scarpia)
2. Jussi Bjoerling, 1957 (con Zinka Milanov y Leonard Warren)
3. Franco Corelli, 1957 (con Zinka Milanov y Giangiacomo Guelfi)
4. Mario del Monaco, 1959 (conRenata Tebaldi y George London)
5. Giuseppe di Stefano, 1962 (con Leontyne Price y Giuseppe Taddei)
6. Renato Cioni, 1964 (con Maria Callas y Tito Gobbi)
7. Jose Carreras, 1976 (con Montserrat Caballe y Ingvar Wixell)
8. Placido Domingo, 1981 (con Renata Scotto y Renato Bruson)
9. Luciano Pavarotti, 1985 (con Ghena Dimitrova y Ingvar Wixell)
10. Giacomo Aragall, 1986 (con Kiri te Kanawa y Leo Nucci)
11. Giorgio Lamberti, 1990 (con Nelly Miricioiu y Silvano Carroli)
12. Roberto Alagna, 2001 (con Angela Gheorghiu y Ruggero Raimondi)
Vídeo de baritonoguapo
lunes, 26 de abril de 2010
La vida breve y Cavalleria rusticana en Les Arts: Maazel a lo grande


Pasando a la obra de Mascagni, me gustó mucho Anna Smirnova como Santuzza, con unos graves propios de la mezzo que es (aunque en el programa de mano se la etiquete como soprano), a pesar de sus agudos indefectiblemente gritados. Pero en Cavalleria gritar de vez en cuando no queda del todo mal, y Smirnova además lo compensó con una gran implicación dramática. Aleksandrs Antonenko, Turiddu, posee un instrumento importante, con la típica emisión entubada propia de los cantantes eslavos, pero su canto careció por completo de matices e idiomatismo. Hubo un momento en el que fue incapaz de seguir el ritmo parsimonioso de la batuta y acabó su frase antes de lo que debía. No puedo decir que se acelerase, sino que cantó muy lento algo que debía haber cantado lentísimo. Y es que ayer Maazel puso en un aprieto a todos los participantes en esta Cavalleria, obligándoles a mantener notas hasta correr el riesgo de perder el hilo y no recordar de qué nota vienen ni a qué nota van. Por esa misma razón me gustó el Alfio de Gevorg Hakobyan, que salió triunfante de la mayor ralentización de la noche, la del aria Il cavallo scalpita.
miércoles, 14 de abril de 2010
Detrás del telón
Vídeo de lucanux
Vídeo de Oneguin65
sábado, 11 de julio de 2009
Cielo e mar por Mario del Monaco y una reflexión

Os dejo con el Cielo e mar de Mario del Monaco y os invito a comentar tanto el vídeo como esta reflexión de todo a cien a la que me ha llevado el insomnio. Qué lo disfrutéis.
Vídeo de MARISOLDELMONACO
jueves, 19 de marzo de 2009
Una espada

UNA ESPADA
Una espada,
Una espada de hierro forjada en el frío del alba.
Una espada con runas
Que nadie podrá desoír ni descifrar del todo,
Una espada del Báltico que será cantada en Nortumbria,
Una espada que los poetas
Igualarán al hielo y al fuego,
Una espada que un rey dará a otro rey
Y este rey a un sueño,
Una espada que será leal
Hasta una hora que ya sabe el Destino,
Una espada que iluminará la batalla.
Una espada para la mano
Que regirá la hermosa batalla, el tejido de hombres,
Una espada para la mano
Que enrojecerá los dientes del lobo
Y el despiadado pico del cuervo,
Una espada para la mano
Que prodigará el oro rojo,
Una espada para la mano
Que dará muerte a la serpiente en su lecho de oro,
Una espada para la mano
Que ganará un reino y perderá un reino,
Una espada para la mano
Que derribará la selva de lanzas.
Una espada para la mano de Beowulf.
(Jorge Luis Borges)
Vídeo de PlanyTV
miércoles, 16 de abril de 2008
Addio fiorito asil

Una versión que me encanta, la de Giuseppe di Stefano en su grabación con Victoria de los Ángeles.
Vídeo de CantStandYaConstanza
Un tenor legendario con una voz privilegiada, Giacomo Lauri Volpi.
Vídeo de geologicalmap
Plácido Domingo, al que alguien convenció para que la cantara peinado como Don Pantunflo, el padre de Zipi y Zape.
Vídeo de rmm413b
Y por último, no podía faltar el gran Mario del Monaco, esta vez acompañado por su señora dirigiendo la orquesta (o al menos eso dicen en los comentarios de youtube) en un recital, donde obviamente busca más el lucimiento vocal que la profundidad dramática.
Vídeo de Tenor65
viernes, 28 de marzo de 2008
Mattinata: Desvelamos los nombres
Ante todo, felicidades a maac por haber sido el único que se ha atrevido a desvelar el enigma. Los ha acertado todos excepto uno, Vic Damone, que a decir verdad ni yo sabía quién era, así que no se lo tendré en cuenta y lo proclamaré igualmente campeón del concurso matinal. La recompensa, en breve. También quiero agradecer el esfuerzo a los que habéis dejado comentarios: Golaud, Ximo y Teresa (y Papagena, aunque al final no haya comentado las versiones). La verdad es que me esperaba más comentarios, pero parece ser que hay lectores del blog que no se animan a participar. Venga va, que aquí no nos comemos a nadie, que tampoco cuesta tanto elegir un par de versiones favoritas. Veamos ahora los nombres de los tenores, crooners e inclasificables que cantaban las diferentes versiones de Mattinata:
Mattinata 1: Alfredo Kraus, que en esta versión no parece acabar de cogerle el punto a la canción. Tiene mejores versiones, cierto, pero aún así la competencia es muy dura. Se queda sin comentarios favorables el tenor canario.
Mattinata 2: Beniamino Gigli, el que para muchos es el mejor tenor de la historia, nos da aquí una lección de canto, de estilo y de buen gusto. Ha recibido comentarios positivos de Golaud, maac y Ximo con toda justicia.
Mattinata 3: Andrea Boccelli, pseudo-tenor. Si realmente estuviese capacitado para cantar, canciones como esta serían su oportunidad para demostrar que, aunque no pueda representar óperas completas en escena, sí puede cantar arias, lieder o canciones de compositores clásicos con dignidad. Pero la primera escucha de la canción nos deja claro que nos encontramos ante un camelo. Ha recibido unanimidad de votos negativos, no podía ser de otra forma.
Mattinata 4: Luciano Pavarotti, entre los favoritos de Golaud y de maac, y también entre los míos.
Mattinata 5: Plácido Domingo, sorprendentemente se queda sin votos. Digo sorprendentemente por ser quien es, la versión es bastante del montón y el acompañamiento orquestal es pachanguero a más no poder.
Mattinata 6: Dean Martin nos canta esta peculiar versión en inglés, You're breaking my heart, al más puro estilo crooner. Está entre las elegidas de Ximo. Muy bonita, pero me quedo con la otra versión similar.
Mattinata 7: Fritz Wunderlich, cuya pronunciación espantosa hace que se nos atragante a todos. De no ser por la pronunciación, como dice maac, sería una versión referencial. Y es que Wunderlich no sabría italiano, pero cantar sí sabía, y mucho.
Mattinata 8: Mario Lanza, en una versión muy digna. La oportunidad que mencionaba con Boccelli de ponerse al nivel de los tenores operísticos en este repertorio más fácil está aquí totalmente aprovechada.
Mattinata 9: Mario del Monaco, derrocha vozarrón y fiato pero falla en el estilo. Aún así, me esperaba algo peor, más fiero, más Otello.
Mattinata 10: Vic Damone, un crooner italo americano desconocido para mí hasta ahora, canta la misma versión en inglés que hemos escuchado a Dean Martin. Para mi gusto y para el de Teresa, mejor que éste último.
Mattinata 11: Enrico Caruso, dedicatario de la canción, canta estupendamente la primera grabación de esta pieza con el propio Leoncavallo al piano. Un pedazo de historia de la música y una fantástica interpretación, elegida por Golaud, maac y Ximo entre sus preferidas.
Mattinata 12: Al Bano, sin Romina Power. Un espanto, no hay otra definición. Unanimemente seleccionada entre las infumables.
Mattinata 13: Jaume Aragall, cuenta con el apoyo de Teresa y el visto bueno de maac. A mí la verdad es que no me acaba de convencer, y eso que Aragall es una debilidad para mí.
Mattinata 14: Josep Carreras, en una peculiar versión con castañuelas escogida por Ximo y Teresa. Belleza tímbrica y fraseo apasionado, una gran interpretación.
jueves, 27 de diciembre de 2007
Il favoloso Mario del Monaco
Los seguidores del inmenso Mario del Monaco estamos de enhorabuena. DECCA, que fue su discográfica durante toda su vida, acaba de lanzar un estuche con tres discos y un libro interior dedicado a la figura de este cantante y yo tengo la suerte de contar ya con un ejemplar. El primero de los tres discos está dedicado a Verdi. Se abre con extractos de su primer Otello de estudio, grabado con Alberto Erede en el 54, aunque para el Niun mi tema se ha elegido la grabación con Karajan en el 61, en la que tenía el papel mucho más interiorizado. En ese mismo disco encontramos ejemplos de los que fueron sus grandes papeles verdianos en su madurez (Alvaro en la Forza, Macduff en Macbeth, Ernani...) así como una muestra de como se desenvolvía en papeles más líricos como el Alfredo de La Traviata o el Duca de Rigoletto, papeles que cantó con frecuencia en los primeros años de su carrera (recordemos que debutó en 1940) y que posteriormente abandonó para dedicarse a un repertorio más pesado que se adaptaba mejor a sus características vocales. El segundo disco está dedicado a Puccini y al verismo, con fragmentos de óperas de Boito, Ponchielli, Mascagni, Leoncavallo, Giordano, Cilea y Zandonai. Es en este repertorio donde Mario del Monaco se encuentra más cómodo, ofreciendonos momentos de una intensidad estremecedora. El tercer disco del pack contiene grabaciones que nunca fueron publicadas (destacan dos fragmentos de una Norma de estudio de 1958 con Giulietta Simionatto como Adalgisa en los que del Monaco está fantástico), rarezas como el aria de Le Cid de Massenet en francés o In Fernem Land de Lohengrin en alemán y curiosidades (¡Tonight, de West Side Story con Mantovani y su orquesta!).
Click para escuchar "Esultate-88"
Seguimos con un Ora e per sempre addio cantado muy a la verista, con fiereza quizá excesiva en los acentos pero que consigue arrancar los aplausos del público.
Click para escuchar "Ora-e-per-sempre-addio"
Si en el fragmento anterior el público aplaudía el apasionamiento de Mario del Monaco, en este fragmento vamos a comprobar cómo es capaz de llevarlos al delirio. Dio! Mi potevi scagliar empieza con del Monaco intentando lo imposible, controlar una voz de caudal tan inmenso como es la suya, empresa de la que sale victorioso, si bien no faltan los arranques de pasión en determinados momentos, siempre colocados con la minuciosidad de quien era un perfeccionista obsesivo, capaz de pasarse días ensayando una misma frase hasta que conseguía darle la entonación adecuada. Mario del Monaco demuestra en este fragmento que era un gran actor además de un gran cantante, con una pronunciación perfecta del italiano y una gran capacidad expresiva. Al final, cuando libera toda su potencia vocal en O, gioia! uno no puede dejar de pensar que si las lámparas del teatro no hubiesen sido eléctricas, seguro que las habría apagado como hacía Tamagno. Tras ésto, la reacción del público no podía ser otra.
Click para escuchar "Dio-Mi-potevi-scagliar"
Llegamos al final de la ópera, Niun mi tema, el fragmento donde más se nota la influencia de Tamagno y de la tradición previa a del Monaco. Es inevitable comparar esta versión con otras posteriores en las que Mario del Monaco aporta un punto de vista mucho más personal, consiguiendo un resultado mucho más emotivo y menos truculento, sin los gritos y lamentos que usa en el momento de su muerte.
Click para escuchar "Niun-mi-tema-88"

