Erik Satie era un tipo raro. Coleccionaba paraguas, evitaba definirse como músico (prefería los términos gimnopedista y fonometrógrafo, que él mismo había creado), titulaba sus obras de manera extraña (Vexations, Psitt! Psitt!, Prélude canin...), inventó la música de mobiliario, cuya finalidad era no ser escuchada. Fue sin duda un genio de la música, incomprendido en su día, apreciado sólo por los amantes de las vanguardias artísticas.
Durante toda su vida compuso mucha música para cabaret o café cantante, lo cual fue visto por muchos como algo deshonroso o como una constatación de que era un músico sin talento, pues de otra forma se habría dedicado a componer conciertos, sonatas, sinfonías u operas. Pero hoy podemos comprobar que Satie era capaz de alcanzar la belleza con una simple melodía para ser interpretada en un café cantante. Cuántos respetables sinfonistas darían lo que fuera por poder llegar a momentos de inspiración como por ejemplo este vals titulado Je te veux:
Aprovechando que ciertos grandes almacenes han rebajado a la mitad parte de sus DVDs musicales, recientemente adquirí una versión escenificada del oratorio dramático Oedipus Rex, de Igor Stravinski con libreto de Jean Cocteau. Estaba dudando entre este DVD y la Salomé con Malfitano, Terfel y Silja, pero había algo en esa Salomé que me hacía desconfiar. Además, Oedipus Rex es una obra que me atrajo especialmente desde que la conocí en un CD de Naxos y era la primera vez que la veía en DVD, así que acabé decantándome por ella.
Stravinski estaba en su período neoclásico cuando compuso esta obra, lo que le hizo sentirse atraído por el dama de Sófocles como temática para un breve oratorio (u ópera-oratorio, la verdad es que es difícil de clasificar). Su primera intención fue traducir el libreto de Cocteau al griego clásico, aunque finalmente optó por traducirlo al latín por tratarse de una lengua "que no ha muerto, sino que se ha convertido en piedra", según sus propias palabras.
El reparto es bueno: Dirección de Seiji Ozawa, Philip Langridge como Edipo (demasiado afectado para mi gusto, pero correcto al fin y al cabo), Bryn Terfel como Creonte y sobre todo, la espectacular Yocasta de Jessye Norman. Además, la dirección y la escenografía corren a cargo de Julie Taymor, la directora de la película Titus (nada que ver con mi nick, no confundamos a Tito Andrónico con Tito Flavio Sabino Vespasiano), lo que me produjo mucha curiosidad, pues cuando vi dicho film todo en él me hacía pensar en las enormes posibilidades que tendrían las ideas de la directora aplicadas a las puestas en escena operísticas.
En realidad el proceso es el inverso, pues esta puesta en escena es anterior a la película, si bien no había aparecido en DVD hasta hace poco. La producción se presentó en el festival de Saito Kinen (Japón) en el año 1992, siete años antes del estreno de Titus. Taymor mezcla la estética del teatro japonés con elementos tomados de esculturas de la cultura cicládica de forma que ambos elementos quedan fundidos de forma coherente, lo cual es todo un mérito. El efecto que se consigue es imponente, como podremos comprobar viendo el coro inicial de la obra y la primera intervención de Edipo en el siguiente vídeo:
Vídeo de johnnyramm
Pero si hay un fragmento que destaque del resto en esta obra es el aria (digamos aria por decir algo, que por muy neoclásico que sea el estilo sigue siendo muy libre) de Yocasta, Nonn' erubescite, reges cantada por Jessye Norman.
Vídeo de texmex0303
La obra dura 58 minutos, pero viene acompañada por extras como una extensa colección de fotos de los ensayos y un documental de 59 minutos (sólo en inglés) sobre la producción que incluye entrevistas con Taymor, Norman y Ozawa. En resumen, un DVD más que recomendable.
Reyes de los elfos como el que aparece en el célebre lied Erlkönig, compuesto por Franz Schubert sobre un poema de Johann Wolfgang von Goethe.
¿Quién cabalga tan tarde a través del viento y la noche? Es un padre con su hijo. Tiene al pequeño un su brazo Lo lleva seguro en su tibio regazo.
"Hijo mío ¿Por qué escondes tu rostro asustado?" "¿No ves padre al Rey de los Elfos ? ¿El Rey de los Elfos con corona y manto?" "Hijo mío es el rastro de la neblina."
"¡Dulce niño ven conmigo! Jugaré maravillosos juegos contigo; Muchas encantadoras flores están en la orilla, Mi madre tiene muchas prendas doradas."
"Padre mío, padre mío ¿no escuchas Lo que el Rey de los Elfos me promete?" "Calma, mantén la calma hijo mío; El viento mueve las hojas secas. "
"¿No vienes conmigo buen niño? Mis hijas te atenderán bien; Mis hijas hacen su danza nocturna, Y ellas te arrullaran y bailaran para que duermas."
"Padre mío, padre mío ¿no ves acaso ahí, A las hijas del Rey de los Elfos en ese lugar oscuro?" "Hijo mío, hijo mío, claro que lo veo: Son los árboles de sauce grises."
"Te amo; me encanta tu hermosa figura; Y si no haces caso usare la fuerza." "¡Padre mío, padre mío, ahora me toca! ¡El Rey de los Elfos me ha herido!" El padre tiembla y cabalga mas aprisa, Lleva al niño que gime en sus brazos, Llega a la alquería con dificultad y urgencia; En sus brazos el niño estaba muerto.
El cantante debe demostrar aquí su capacidad expresiva para diferenciar entre los cuatro personajes que aparecen en la canción, el narrador, el niño, el padre y el diabólico Rey de los Elfos. También la música es distinta cuando cada uno de ellos tiene la palabra. Según indica la wikipedia:
El narrador: rango medio en modo menor. El padre: rango bajo y canta en modo menor y modo mayor. El hijo: rango alto y modo menor, de esta forma representando el miedo. El Rey de los Elfos: línea vocal ondulante, va de arriba y abajo con un acompañamiento de arpegio, esto resulta en un marcado contraste y esta en modo mayor. El Rey de los Elfos es generalmente cantado en pianissimo dando un tono de furtiva persuasión.
Escuchemos ahora a cuatro grandes liederistas cantando este lied.
Dietrich Fischer-Dieskau
Vídeo de gothware
Marian Anderson
Vídeo de recordholdings
Alexander Kipnis
Vídeo de TheGreatPerformers
Jessye Norman
Vídeo de texmex0303
Existen dos variantes sobre la pieza de Schubert. La primera, que pasamos a escuchar, es una orquestación realizada por Hector Berlioz. Canta Anne Sofie von Otter y dirige Claudio Abbado:
Vídeo de elaine666
La segunda variante es una versión para piano solo que realizó Ferenc Liszt. Se la escucharemos a uno de los alumnos del propio Liszt, el escocés Frederic Lamond.