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martes, 6 de julio de 2010

Cesare Siepi, in memoriam

Ayer falleció a los 87 años de edad uno de los mejores bajos de la historia de la fonografía, en muchos papeles creo que se puede afirmar que fue el mejor. Estoy hablando del gran Cesare Siepi, el sucesor de Ezio Pinza como estandarte de la escuela italiana de bajos tras la II Guerra Mundial. Desgraciadamente, el testigo no ha pasado a otra generación y si bien hoy en día aún podemos escuchar bajos de gran calibre cantando en alemán, las óperas italianas siguen esperando un bajo que les haga justicia.

Cesare Siepi nació en Milán en 1923 y empezó a cantar en un grupo madrigalístico hasta que entró brevemente en el conservatorio milanés. A lo largo de su carrera afirmó en varias ocasiones que era prácticamente un autodidacta. Debutó en 1941 cantando el Sparafucile de Rigoletto, pero su oposición al régimen fascista italiano hizo que tuviese que huir a Suiza y no fue hasta terminada la guerra que su carrera despegó, triunfando en los principales teatros italianos con los grandes papeles para bajo del repertorio verdiano, así como con obras como Mefistofele de Boito, La Bohème de Puccini o I Puritani de Bellini.

En 1950 fue contratado para el estreno de la era de Rudolf Bing en el Met de Nueva York, donde cantó el papel de Filippo II en Don Carlo de Verdi. Permaneció como principal bajo de la casa hasta 1974, debutando en papeles tan dispares como Boris Godunov (cantado en inglés) o Gurnemanz.

Completó su carrera, que acabó a finales de los ochenta, con recitales y participando en diversos musicales, siendo protagonista de Bravo Giovanni y Carmelina, que al parecer no tuvieron mucho éxito. Afortunadamente para todos, dejó su voz cálida, oscura, homogénea y de agudos brillantes en numerosas grabaciones que nos permitirán recordar cómo sonó el último gran bajo italiano para así reconocer al siguiente cuando llegue, esperemos que no tarde mucho.

Vamos a escuchar a Cesare Siepi cantando O tu Palermo!, de la ópera I vespri siciliani de Verdi en una aparición televisiva en 1957. El sonido no es demasiado bueno, pero lo suficiente para darse cuenta de que estamos ante una voz privilegiada y ante un artista de categoría.


Vídeo de operabeauty

El papel que más veces llevó a escena Cesare Siepi fue el Don Giovanni mozartiano, convirtiéndose en el más importante de sus intérpretes en su generación. Durante muchos años se cosideró referencial su grabación de esta obra con la dirección de Wilhelm Furtwängler y aunque hoy esta interpretación tan romántica de tal partitura está superada, sigue siendo una grabación a tener en cuenta, sobre todo gracias a su protagonista. Escuchémosle cantando Finch'an dal vino bajo la ralentizada batuta de Furtwängler en la mítica producción del Festival de Salzburgo.


Vídeo de Selkaen

Para deleitarnos escuchando sus poderosos graves, os propongo esta excelente interpretación del aria Seigneur, rampart et seul soutien de la ópera Les Huguenots de Meyerbeer.


vídeo de classicvinylbiz

Y para acabar, le escuchamos cantando Some Enchanted Evening, del musical South Pacific de Rodgers y Hammerstein.


Vídeo de MusashiTzu

sábado, 28 de febrero de 2009

Casualidades de la vida: el día de Adolphe Nourrit


Resulta que tal día como hoy en 1828 se estrenó en la Ópera de París La Muette de Portici, de Daniel François Esprit Auber. Resulta que nunca hasta ahora había escuchado nada de esta obra, o si lo había hecho debo reconocer que lo he olvidado, y para suplir nuestras carencias como operófilos tenemos a nuestra disposición el youtube. Resulta que leo por ahí que lo más destacable de esta ópera es el aria Du pauvre seul ami fidéle, que fue interpretada por el legendario tenor Adolphe Nourrit en el estreno de la obra. Resulta que la escucho cantada por William Mateuzzi y me parece una maravilla y decido que esto tengo que traerlo por el blog para que lo podáis escuchar.


Vídeo de Meyerbeer1

Resulta que también tal día como hoy, aunque unos años más tarde, en 1836, se estrenó Les Huguenots, de Giacomo Meyerbeer. Resulta que en aquel estreno, cantando el papel de Raoul de Nangis estaba también Adolphe Nourrit. Resulta que tampoco he escuchado nunca Les Huguenots, aunque de esta sí he escuchado fragmentos muchas veces. Resulta que decido volver a usar el youtube para tratar de paliar mi ignorancia y me encuentro con Nicolai Gedda y Rita Shane cantando el dúo Beauté divine enchanteresse así de bien y pienso: otro vídeo para compartir en el blog.


Vídeo de gruberovito

Resulta que hoy también hay otro aniversario, el del nacimiento de Gioachino Rossini en 1792. Resulta que muchos de los papeles de tenor de las óperas francesas de Rossini fueron estrenados por Adolphe Nourrit: el Néocles de Le siège de Corinthe, el Aménophis de Moïse et Pharaon, el papel titular de Le comte Ory y el Arnold de Guillaume Tell, cuya aria Asile hereditaire vamos a escuchar interpretada, no sin notorias dificultades, por el valiente Marcello Giordani, un tenor que ha aparecido un par de veces en los carteles del Palau de les Arts pero ninguna en el escenario.


Vídeo de Arsace86

viernes, 28 de noviembre de 2008

Callas y Gigli en directo: San Remo 1954


Si quisiésemos elegir al mejor tenor y la mejor soprano de la historia de la fonografía (algo imposible, debido a la subjetividad de los criterios, pero habitual en revistas y foros operísticos), muchos darían su voto a Beniamino Gigli y Maria Callas. No sé si serán los mejores o no, pero ciertamente ninguna lista sería creíble si no los incluyera en las primeras posiciones.

Beniamino Gigli y Maria Callas representan dos épocas diferentes del canto italiano, separadas por la II Guerra Mundial. Gigli fue un continuador del estilo de Enrico Caruso, mientras que Callas representó una revolución en lo interpretativo que cambió el modo de entender la ópera de las generaciones que la siguieron. Hubo, sin embargo, un punto de encuentro entre esos dos grandes artistas, un concierto conjunto que tuvo lugar en San Remo el 27 de diciembre de 1954. Cierto es que para aquel entonces Gigli ya no estaba en su mejor momento, recordemos que había debutado en 1914 y llevaba ya 40 años de carrera a sus espaldas, además de tener una salud muy deteriorada. Este fue, de hecho, su último concierto en Italia, poco antes de su retiro definitivo tras una gira internacional. Aún así sus prestaciones son excelentes, pero la edad no perdona y no resiste la comparación con sus propias grabaciones anteriores. Callas, en cambio, está en gran forma y aborda sin problemas las agilidades de las arias escogidas. El programa del concierto fue el siguiente:

01 Meyerbeer - L'Africana - O Paradiso (Gigli)
02 Mozart - Il Ratto Dal Serraglio - Tutte le torture (Callas)
03 Massenet - Werther - Ah! Non mi ridestar (Gigli)
04 Meyerbeer - Dinorah - Ahime! che notte oscura.. Ombra leggiera (Callas)
05 Cilea - L'Arlesiana - E la solita storia (Gigli)
06 Charpentier - Louise - Depuis le jour (Callas)
07 Giodano - Andrea Chenier - Un di all' azzurro spazio (Gigli)
08 Rossini - Arminda - D' amore al dolce impero (Callas)


Escuchando el concierto uno se pregunta por qué no cantaron a dúo, perdiendo una oportunidad única para escuchar a estos dos gigantes uniendo sus voces. Al parecer, los organizadores del concierto intentaron que lo hiciesen, ofreciéndoles las partituras de los dúos de Cavalleria Rusticana, Tosca y Andrea Chénier, pero Gigli se negó en redondo. Por una parte, era consciente de que sus estilos eran divergentes y nada bueno podía salir de su unión. Por otra parte, según se comenta, estaba molesto por unas declaraciones de Callas a la prensa en las que criticaba su estilo. Testigos del concierto afirman que hubo cordialidad entre ellos, besos, abrazos y una cena conjunta al acabar, como se ve en la foto, pero no hubo dúos.

El concierto no deja de ser algo anecdótico en las carreras de ambos, que nos han dejado muchos documentos sonoros de mejor calidad, pero ningún aficionado dejará de sentirse atraído por estos dos nombres, así que vamos a saciar nuestra curiosidad con un par de fragmentos. Empezaremos con el aria con la que Gigli abría la velada, O Paradiso, de L'Africana de Meyerbeer.

Pincha aquí para escuchar 'O Paradiso - Gigli-1954'

A continuación, una aproximación de Maria Callas al repertorio francés, Depuis le jour, de la ópera Louise de Charpentier.


Vídeo de DaveDeCathay

Podéis descargaros el concierto entero en el blog SIC TRANSIT OPERA MUNDI.


lunes, 17 de marzo de 2008

Joseph Schmidt, el tenor del pueblo


Ya hacía tiempo que quería dedicar una entrada al tenor Joseph Schmidt (1904-1942), poseedor de una voz extraordinaria y una historia de lo más curiosa. Schmidt nació en el seno de una familia judía de Davidende, ciudad que entonces pertenecía al Imperio Austro-húngaro pero que poco después pasó a ser parte de Rumanía y actualmente pertenece a Ucrania. Aunque su pasaporte era rumano, Schmidt siempre dijo que su auténtica nacionalidad era judío. Su idioma materno era el yiddish, aunque también hablaba hebreo, rumano, alemán, francés e inglés.

Desde pequeño, Joseph Scmidt mostró una gran aptitud para el canto, primero como miembro del coro en la sinagoga de Czernowitz y más tarde como cantor. A los veinte años decidió marchar a Berlín para estudiar canto y allí empezó su exitosa carrera como tenor de ópera. El suyo fue un caso muy curioso, pues su carrera no se desarrolló sobre las tablas, sino en los estudios de radio. Su corta estatura, menos de 1'50, le impedía representar papeles en los escenarios, nadie estaba dispuesto a contratar a un Manrico o a un Tamino que le llegase a la cintura a Leonora o Pamina. Para su fortuna, el inicio de su carrera coincidió con la popularización de la radio, donde la estatura era indiferente. Su voz de tenor lírico con gran facilidad para los agudos sonaba especialmente bien al ser captada por los micrófonos, al parecer mejor que la de otros cantantes con voces más bellas al natural, misterios de la tecnología. Entre 1929 y 1933, Schmidt cantó en más de 37 óperas para Radio Berlín, lo que le convirtió en un ídolo en el ámbito germánico, llegando a ser conocido como "el tenor del pueblo". Hay que destacar su gran versatilidad, pues su repertorio abarcaba desde papeles tan ligeros como el Almaviva del Barbiere hasta otros de mayor peso, como el Eleazar de La Juive, pasando por Manrico, Rodolfo, Vasco da Gama...

Gracias a su éxito radiofónico, Schmidt pudo debutar en el teatro con La Bohéme en 1939 y grabar varias películas. Una de ellas, titulada Una canción da la vuelta al mundo, fue pensada especialmente para él. En ella interpreta a un tenor que no puede empezar una carrera en los escenarios debido a su corta estaura y acaba triunfando en la radio, lo mismo que le pasó a él. Su popularidad creció aún más gracias a estas películas, pero su éxito no fue bien visto por el nazismo, en el poder desde 1933. Pronto se le prohibió actuar en Alemania y Austria, pero siguió cantando en Bélgica, Holanda y Francia con regularidad, aparte de recorrer toda Europa y EEUU en varias giras.

El estallido de la II Guerra Mundial le sorprendió en Francia. Tras un intento fallido de escapar a EEUU, acabó en el campo de refugiados suizo de Gyrenbad. Su debilitada salud no pudo soportar los rigores del internamiento y murió en 1942, a los 38 años.

Aquí podemos ver a Joseph Schmidt cantando Una furtiva lagrima, de L'elissir d'amore de Donizetti.



Vídeo de Pawelp

Veamos ahora un fragmento de la película Una canción da la vuelta al mundo en el que Schmidt canta un aria de L'Africaine de Meyerbeer, eso sí, en alemán.



Vídeo de jozefsterkens