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sábado, 24 de octubre de 2009

Cuadros de una exposición (y VIII): Богатырские ворота (В стольном городе во Киеве)

El título de este último movimiento se puede traducir como La puerta de los bogatyr (en la capital de Kiev). En la versión orquestada por Ravel se titula La Grande Porte de Kiev, perdiendo la alusión a los bogatyr. Pero ¿qué son los bogatyr? Copio la definición de la wikipedia:

Un bogatyr (en ruso: богаты'рь, del turco baghatur ) o vityaz (en ruso: витязь, guerrero valeroso) era un héroe guerrero medieval ruso, comparable con el caballero andante de Europa Occidental.

Existen muchos poemas épicos rusos (llamados bylinas) en los que se relatan las historias de estos héroes. En ellos, cada bogatyr es reconocible por un carácter particular: Alyosha Popovich por su ingenio, Dobrynya Nikitich por su valor, e Ilya Muromets, el más grande los bogatyr, por su fuerza física, espiritualidad y esmero por la protección de los desamparados.

Dobrynya Nikitich, Ilya Muromets y Alyosha Popovich, representados en Los Bogatyrs (1898) , pintura de Víktor Vasnetsov

El cuadro de Hartmann es en realidad un diseño para una monumental puerta que se iba a construir en la ciudad de Kiev, aunque el proyecto nunca llegó a materializarse.

El 4 de abril de 1866, el zar Alejandro II escapó por los pelos de un intento de asesinato en San Petersburgo (el primero de los muchos que iba a sufrir, hasta que finalmente uno de ellos tuvo éxito). Para celebrar el regicidio frustrado se levantaron numerosas iglesias y monumentos por toda Rusia. El mayor de estos monumentos iba a ser una puerta que se iba a levantar en la ciudad de Kiev, para cuyo diseño se convocó un concurso en el que participaron numerosos arquitectos. El vencedor fue el diseño de Viktor Hartmann que encabeza esta entrada, una puerta construida en estilo ruso antiguo con una cúpula en forma de casco recordando a los de los antiguos bogatyr (no hay más que ver el cuadro de Vasnetsov). Hartmann estaba muy orgulloso de este diseño, consideraba que era su mejor obra y se llevó una gran decepción cuando se decidió cancelar el proyecto.

Si ya dijimos en la entrada anterior que Baba Yaga era en cierto sentido una expansión de Gnomus, también podemos decir ahora que el tema principal del presente movimiento transporta el tema de la promenade a una mayor escala. El segundo tema, de aire solemne, está basado en un himno baptismal del canto religioso ortodoxo.

Músorgski vuelve a demostrar en este movimiento que era un genio a la hora de planificar el esqueleto de sus obras. Empezando por la estructura típica de un rondó (ABAB), cuando el oyente espera que aparezca una nueva A para cerrar el movimiento, Músorgski decide introducir un nuevo tema C, despues volver al A, de nuevo variar con un tema D y finalmente cerrar con el A. Introduciendo estas dos melodías de forma inesperada cuando parecía que el movimiento iba a concluir consigue crear en la audiencia un efecto de extensión, de grandeza, que realmente no se ajusta con una pieza tan corta (de cuatro a seis minutos, dependidendo de las versiones).

La estructura final es la siguiente:

1. A Tema principal (forte). Tempo: Maestoso
2. B Tema del himno baptismal (piano).
3. A Tema principal (forte). Escalas descendentes y ascendentes sugieren el sonido de las campanas.
4. B Tema del himno baptismal (piano).
5. C Interludio/Transición (forte). El tema de la promenade reaparece.
6. A Tema principal (fortissimo). Tempo: Meno mosso, sempre maestoso.
7. D Interludio/Transición (mezzo forte con crescendo).
8. A Tema principal (fortissimo) Tempo: Grave, Sempre allargando. El ritmo se va ralentizando hasta detenerse en la cadencia final.




Ravel introduce el primer tema con las maderas graves y los metales, a las que se suman las cuerdas y la percusión para añadir solemnidad en la reexposición. El tema del himno baptismal corre a cargo de clarinetes y fagots, desembocando en una nueva explosión orquestal. La segunda exposición del tema del himno baptismal nos lleva a una maravillosa atmósfera en la que vuelve a aparecer la promenade en medio de ligeros toques de campanas. A partir de ahí, toda una apoteosis del sonido orquestal con gran presencia de los metales y la percusión y cerrando con el sonido de las campanas que nos transporta a la Rusia imperial.




Y ya hemos llegado al final. Muchas gracias a todos los que me habéis acompañado en este paseo, sin vosotros seguramente no habría llegado al final. Me alegro mucho de que os haya gustado la exposición tanto como a mí y espero que sigáis acompañándome en futuras excursiones.

martes, 20 de octubre de 2009

Cuadros de una exposición (VII): Избушка на курьих ножках (Баба-Яга)

Ya casi hemos llegado al final de la exposición de Hartmann, pero dado que los dos últimos movimientos son los más ambiciosos de la obra y que, para qué negarlo, estoy disfrutando mucho con estas entradas, me consta que no soy el único, y me da pena acabar tan pronto, vamos a dedicar una entrada a cada uno de los cuadros restantes. En la de hoy hablaremos de un cuadro basado en el folklore ruso.

Избушка на курьих ножках (Баба-Яга)

El título en ruso se puede traducir como La cabaña sobre patas de pollo (Baba Yaga). En la versión orquestal, donde los títulos en ruso aparecen en francés, se denomina La Cabane sur des pattes de poule. El cuadro que da origen al movimiento, que podéis ver encabezando esta entrada, era originalmente un diseño para un reloj realizado por Hartmann, inspirado por las leyendas sobre la cabaña de la bruja Baba Yaga.

Baba Yaga es la bruja por excelencia de la mitología rusa, el personaje con el que se solía asustar a los niños para que obedeciesen a sus padres. Según la tradición, Baba Yaga se alimenta de niños a los que persigue velozmente gracias a su capacidad para surcar los aires dentro de un mortero, remando con su escoba plateada. Vive en una casa con patas de pollo que se desplaza por toda Rusia y a la que puede gobernar gracias a sus conjuros. Podéis encontrar más información acerca de este curioso personaje AQUÍ.

Vladimir Stassov, uno de los amigos de Hartmann que colaboró en la exposición retrospectiva y gracias a cuyas descripciones de los cuadros que la conformaban tenemos hoy información acerca de aquellos que han desaparecido, relata la siguiente anécdota acerca de Hartmann, que ocurrió años antes de que llegaran a hacerse amigos. Al parecer, era costumbre de las clases altas en Rusia celebrar bailes de disfraces en los que solían vestirse con atuendos extranjeros: de turcos, monjes italianos o españoles, figuras de la antigüedad clásica... Hartmann, como buen nacionalista, decidió fijarse en la mitología eslava y sorprendió a todos disfrazándose de Baba Yaga:

"Entre las filas de dioses y diosas de Grecia, una bruja, Baba Yaga, apareció corriendo, con sus trenzas rojas brincando tras de sí. Un gran sombrero deshilachado le cubría los ojos, sus pies estaban envueltos en trapos, unos brazos huesudos salían de las mangas de su túnica, una barba rala cubría su mentón, sus horribles ojos miraban maliciosamente desde su cara pintada, sus colmillos sobresalían de su boca entreabierta."


Músorgski no sólo describió en su retratro el pesado caminar de la cabaña sobre patas de pollo, sino que incorporó en el movimiento el vuelo de Baba Yaga en su mortero. La pieza se abre y se cierra con dos partes rápidas (allegro con brio, feroce la primera y allegro molto la segunda) entre las que se intercala un andante de gran dificultad para los pianistas debido al larguísimo trémolo de semicorcheas en tresillos, o tresillos de semicorcheas o como quiera que se diga correctamente. Podemos decir que en este movimiento, Músorgski lleva las cualidades grotescas de Gnomus a una mayor escala.



Ravel usa los timbales y el bombo para representar los pasos de la cabaña. Junto a la percusión, las cuerdas graves crean una base sobre la que se expone el primer tema en las trompetas y es contestado por las trompas. El andante corre a cargo del fagot y la tuba, mientras las maderas proporcionan la base de semicorcheas que hace sudar a los pianistas en la versión original. En ambas versiones, la coda del movimiento nos conduce sin pausa hasta el siguiente y último cuadro de la exposición.




sábado, 17 de octubre de 2009

Cuadros de una exposición (VI): Catacombae y Cum mortuis in lingua mortua

Muchos de los cuadros de la exposición retrospectiva de Hartmann que inspiraron a Músorgski para componer esta obra se han perdido, sin embargo los tres que nos quedan hasta llegar al final del recorrido se conservan y podemos contemplarlos y comprobar cómo las melodías del compositor ruso evocan el ambiente del cuadro que les da nombre.

CATACOMBAE (SEPULCRUM ROMANUM)

Hoy vamos a escuchar el movimiento titulado Catacombae (Sepulcrum romanum), evocación musical del cuadro que podéis ver sobre estas líneas. A la luz de una linterna, tres figuras recorren las catacumbas romanas de París. Las tres figuras son el propio Hartmann durante una visita a la capital francesa, su amigo y también arquitecto V. A. Kenel y el guía, que sostiene la linterna.

Músorgski retrata la monumentalidad y el recogimiento del lugar con una serie de solemnes acordes elegíacos a los que se superpone una delicada y melancólica melodía que nos lleva directamente a Cum mortuis in lingua mortua.



Ravel usa espectacularmente el viento metal para los acordes, mientras que las maderas y una misteriosa trompeta se encargan de dotar de calidez a la melodía que aparece hacia el final del movimiento.



CUM MORTUIS IN LINGUA MORTUA

Nos encontramos ante una pieza novedosa en la estructura de la obra. Integrada dentro del mismo movimiento que Catacombae, aunque con un título diferente, Cum mortuis in lingua mortua utiliza la melodía de la promenade pero, a diferencia de las promenades anteriores, su función no es la de separar distintos cuadros sino que sumerge al oyente en la atmósfera de Catacombae y complementa así la descripción del cuadro. De forma muy inteligente, Músorgski usa la melodía que el público ya asocia con el paseo entre cuadro y cuadro para representar el paseo de las figuras del cuadro por las catacumbas de París.

En la partitura original (en la que por cierto, el título aparece mal escrito, "con" en lugar de "cum"), Músorgski escribió la siguiente nota en ruso: "NB - Con los muertos en lengua muerta. Un texto latino. ¡Bien, que sea en latín! El espíritu creativo del difunto Hartmann me lleva hacia las calaveras, las invoca; poco a poco, los cráneos comienzan a brillar."



Un trémolo de los violines con sordina sirve de fondo en la versión de Ravel. Los oboes primero y después los fagots dibujan el tema de la promenade hasta llegar al final, en el que unos acordes de harpa nos elevan hasta una nota aguda con gran serenidad.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Cuadros de una exposición (V): Quinta promenade y Limoges, le marché (La grande nouvelle)

PROMENADE

Retomamos el paseo por la exposición de Hartmann con la quinta y última de las promenades, aunque el tema de la promenade volverá a aparecer más adelante como parte de otros movimientos. La quinta promenade es una repetición casi exacta de la primera, quizá remarcando que ya hemos visto la mitad de la exposición y dividiendo el conjunto por tanto en dos partes. Ravel, al igual que otros adaptadores de la obra, decide prescindir de esta repetición, por lo que sólamente escucharemos la versión original de Músorgski.




LIMOGES, LE MARCHÉ (LA GRANDE NOUVELLE)

El cuadro de Hartmann, hoy desaparecido, que inspiró a Músorgski a la hora de componer este movimiento era una vista del mercado de la ciudad francesa de Limoges en la que se podía ver a diversos grupos de mujeres charlando o discutiendo animadamente. Originalmente, la partitura incluía unas notas al margen en las que Músorgski detallaba las conversaciones y chismorreos: "¡Grandes noticias! Monsieur de Puissangeout acaba de recuperar su vaca... Madame de Remboursac se ha comprado una dentadura nueva...", pero posteriormente decidió eliminarlas.

El tempo rápido (allegretto vivo, sempre scherzando) sirve al autor para representar la agitación del mercado y la velocidad a la que se suceden las conversaciones de las mujeres retratadas.




Ravel usa los violines para transmitir la sensación de velocidad mientras metales, maderas y percusión añaden colorido al conjunto.




Y aunque Músorgski decidió unir la coda de Limoges con el principio del siguiente cuadro sin ninguna pausa, vamos a dejar la audición de las catacumbas y la charla con los muertos en su lengua para la próxima ocasión.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Cuadros de una exposición (IV): Cuarta promenade, Балет невылупившихся птенцов y Samuel Goldenberg und Schmuÿle

En la entrada de hoy, por primera vez, podremos ver los cuadros de Hartmann que inspiraron a Músorgski, pues tanto el diseño del vestuario para los polluelos en su cascarón como los retratos de los dos judíos polacos se conservan.

PROMENADE

Músorgski vuelve por cuarta vez al tema de la Promenade, esta vez en tono menor y de modo tranquilo, reflexivo e incluso doliente, recordando de nuevo el fallecimiento de su amigo Hartmann. Hacia el final del movimiento, unas notas juguetonas nos anuncian el contraste que supondrá el siguiente cuadro, de tema alegre.



Ravel utiliza primero los vientos, como viene haciendo en todas las promenades, y pasa luego a las cuerdas para remarcar el sentimiento a flor de piel del fragmento.



Балет невылупившихся птенцов

Pongo el título en ruso porque así es como aparece en la partitura de Músorgski (sólo hay tres movimientos cuyos títulos están en tal idioma), si bien en las ediciones de la orquestación de Ravel suele aparecer su traducción al francés: Ballet des petits poussins dans leurs coques. La traducción sería Ballet de los polluelos en sus cascarones.

El cuadro original de Hartmann es un diseño realizado en 1870 con tinta china para el vestuario del ballet Trilbi, con música de Julius Gerber y coreografía de Marius Petipa. Los polluelos en cuestión son pequeños canarios.


Músorgski representa a los polluelos con un scherzino saltarín que recuerda los movimientos de las pequeñas aves saliendo cómicamente de su cascarón.



Ravel usa las cuerdas en pizzicato para crear una base sobre la que los vientos exponen la melodía principal. La percusión vuelve a aparecer de forma gráfica y descriptiva, como ya hizo en Bydlo, ayudando a completar el retrato de los polluelos.



SAMUEL GOLDENBERG UND SCHMUYLE

El siguiente movimiento se basa en realidad en dos cuadros distintos, el primero representando a un judío rico y el segundo a un judío pobre. Al igual que Bydlo, fueron pintados por Hartmann en una visita a Polonia.



Músorgski imita el tono de las melodías hebráicas usando intervalos de segunda aumentada. El esquema de la pieza es el siguiente:

1: Andante, grave energico (tema de Samuel Goldenberg, el judío rico)
2: Andantino (tema de Schmuÿle, el judío pobre)
3: Andante, grave energico (ambos temas en contrapunto)
4: Coda



Ravel usa diferentes instrumentaciones para representar a ambos judíos. Para el judío rico usa el poderoso sonido de las cuerdas y el viento-madera al unísono, mientras que el judío pobre es representado por una trompeta con sordina. En la versión orquestal la diferencia tímbrica hace más fácil distinguir las partes cuando ambas aparecen en contrapunto.

lunes, 5 de octubre de 2009

Cuadros de una exposición (III): Tercera promenade, Tuileries y Bydlo

Tras el paréntesis dedicado a la estupidez humana en su versión blavera, seguimos paseando entre los Cuadros de una exposición.

PROMENADE

La tercera promenade recupera el ritmo vigoroso de la primera, preparándonos para un cuadro de ambientación alegre y vitalista.



Ravel remarca esta vitalidad usando la trompeta, con un sonido más luminoso que el fagot y el saxofón.



TUILERIES


El cuadro original de Hartmann, hoy desaparecido, era una vista de una avenida del Jardin des Tuileries, cerca del Louvre, en París. Igual que ocurría en Il vecchio castello, Hartmann pintó figuras humanas como referencia de tamaño, en este caso las figuras eran niños jugando alegremente en los jardines mientras sus niñeras paseaban por la avenida. Músorgski hace referencia a los juegos de los muchachos con una breve melodía juguetona y caprichosa.



Ravel elige la ligereza de las flautas muy acertadamente para los juegos infantiles.



BYDLO

También este cuadro se ha perdido. Bydlo es una palabra polaca que podríamos traducir como carro tirado por un buey. Ya que no podemos ver el original de Hartmann, nos conformaremos con este cuadro de Van Gogh.


Músorgski usa la dinámica de forma magistral para representar al carro con sus enormes ruedas acercándose pesadamente, pasando ante nosotros y luego alejándose por el camino.



En la versión orquestal, Ravel optó por la tuba para representar el pesado movimiento del carro tirado por el buey. El uso de la percusión en la sección central añade efecto dinámico al original de Músorgski.



Volveremos con más cuadros en la próxima entrada.

jueves, 1 de octubre de 2009

Cuadros de una exposición (II): Segunda promenade e Il vecchio castello

PROMENADE

Tras el grotesco retrato del Gnomus, Músorgski recupera la melodía de la promenade y nos hace escuchar la primera de sus variaciones, que nos servirá de transición entre dos cuadros de ambientación dispar. El caracter de la pieza, delicado y reflexivo, nos prepara para el siguiente cuadro y por tanto la siguiente melodía, Il vecchio castello.



Ravel vuelve a dar el papel protagonista de la promenade a los vientos, acompañándolos con unas cuerdas etéreas que acaban la pieza difuminándose en el aire.



IL VECCHIO CASTELLO

Aunque en los Cuadros de una exposición Músorgski se interesa por Hartmann en su faceta de pintor, no debemos olvidar que su verdadera profesión era la de arquitecto. Por esta razón, algunos de sus cuadros representaban edificaciones antiguas, reales o imaginarias, ante las que solía dibujar figuras humanas para proporcionar una referencia de tamaño. La acuarela que Músorgski retrata en este número representaba un castillo medieval ante el cual un trovador cantaba sus poemas. Aunque el cuadro original se ha perdido, podemos ver esta representación de un edificio oriental para hacernos una idea aproximada del tipo de acuarela que sirvió de inspiración a Músorgski.


Tomando como base para el número la canción del trovador representado en el cuadro, Músorgski compone una melodía cantabile de caracter doliente, quizá debido a la pena que le produce recordar la pérdida de su amigo Hartmann al contemplar su obra. El bajo ostinato evoca al trovador tañendo las cuerdas de su laúd.



Ravel confía el protagonismo de la pieza al fagot y el saxofón, que se turnan en la melodía principal, la canción del trovador, mientras el acompañamiento inicial a cargo de los violonchelos y los contrabajos va creciendo y nuevos instrumentos se incorporan progresivamente.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Cuadros de una exposición (I): Primera promenade y Gnomus

Modest Músorgski

Recientemente estaba escuchando la famosa obra de Modest Músorgski Cuadros de una exposición en su versión orquestal adaptada por Maurice Ravel cuando se me ocurrió que sería una buena idea poder ir comparando la versión pianística original y la orquestal pieza por pieza para poder así profundizar en la comprensión de la labor compositiva de Músorgski y en la asombrosa habilidad para la orquestación de Ravel. Dicho y hecho: en esta y las siguientes entradas iremos disfrutando de las dos versiones más conocidas (hay más, Ravel no ha sido el único orquestador que ha conocido la obra), acompañando los números musicales con breves comentarios explicativos y con la contemplación de los cuadros que las inspiraron en los casos en los que estos se conservan.

Viktor Hartmann

Modest Músorgski compuso la Suite Hartmann, posteriormente renombrada como Cuadros de una exposición, en 1874 tras haber asistido a una exposición póstuma de la obra de su amigo el arquitecto Viktor Alexandrovich Hartmann. Ambos habían desarrollado una gran amistad basada en su común nacionalismo artístico. La temprana muerte del arquitecto a causa de un aneurisma conmocionó a su círculo de amistades, quienes rápidamente organizaron una exposición retrospectiva en San Petersburgo. El propio Músorgski colaboró cediendo las obras de Hartmann que poseía para que fuesen expuestas. Pero, afortunadamente para todos los melómanos, su homenaje fue más allá, pues decidió plasmar en música los sentimientos que le habían inspirado diez de las obras de Hartmann presentes en la exposición. La composición de la suite para piano resultante le llevó seis semanas de trabajo obsesivo. Su publicación, sin embargo, no tuvo lugar hasta 1886, cinco años después de la muerte del compositor.

Maurice Ravel

Pocos años después de que la partitura para piano saliese a la luz, el compositor ruso Mikhail Tushmalov compuso la primera de las numerosas orquestaciones de la obra. Le seguirían otras muchas, pero la más conocida, superando incluso la fama del original, es la de Maurice Ravel. El compositor francés, un reconocido maestro del colorido orquestal, realizó una adaptación excelente y, a diferencia de las orquestaciones previas, sorprendentemente fiel al original al que complementa y expande.

Las versiones que escucharemos en esta serie de entradas son la de la joven pianista georgiana Nino Gvetadze y la de Carlo Maria Giulini dirigiendo a la Chicago Symphony Orchestra. La razón de la elección es fácil de entender: son las que tenía más a mano.

Empecemos pues con los dos primeros números de la suite, la primera promenade y el cuadro Gnomus.

PROMENADE

Músorgski se retrata a sí mismo paseando por la exposición con un tema que se repetirá en cinco ocasiones (cuatro en la versión orquestal, pues Ravel eliminó una de las repeticiones) y que irá cambiando, adaptándose al tono de los cuadros. Aunque Promenade sea una palabra francesa (paseo, en castellano), el tema tiene su origen en la música folklórica rusa. Recordemos que tanto Músorgski como Hartmann se adscribían al movimiento cultural del nacionalismo ruso. Escuchemos primero la versión original de Músorgski.



Y a continuación, la versión orquestal, en la que Ravel utiliza la trompeta, a la que contesta una fanfarria de metales acompañados por las cuerdas.



GNOMUS

El cuadro que inspiró el número denominado Gnomus (latín para gnomo) era un diseño de Hartmann para un cascanueces con forma de gnomo que usaba sus largos dientes para partir las cáscaras. Desgraciadamente el cuadro se ha perdido, como casi toda la obra de Hartmann, pero podemos ver otro que quizá guarde similitud con él. Se trata de un diseño que Hartmann realizó para el personaje de Chernomor, de la ópera Ruslán y Ludmilla de Glinka.


Músorgski retrató al gnomo del cuadro de Hartmann dando torpes pasos con sus piernas retorcidas en medio de aullidos y convulsiones.



La orquestación de Ravel ayuda a resaltar el ambiente lóbrego que rodea al personaje.



Volveremos con una nueva entrada en la que podremos escuchar la segunda promenade y el cuadro titulado Il vecchio castello.