Mostrando entradas con la etiqueta Mahler. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mahler. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de octubre de 2011

El solitario en otoño

El solitario en otoño (Der Einsame im Herbst) es el segundo movimiento de La Canción de la Tierra (Das Lied von der Erde), ciclo de canciones en forma de sinfonía de Gustav Mahler en el que el autor pone música a antiguos poemas chinos. En el caso de la canción que nos ocupa, la letra procede de un poema de Chang Tsi (710-782), poeta de la Dinastía Tang, y su traducción, según la wikipedia, es la siguiente:

Las nieblas otoñales ondean, azules, sobre el mar;
toda la hierba se cubre de escarcha;
se diría que un artista ha extendido polvo de jade
sobre las delicadas flores.
El dulce perfume de las flores se ha evaporado;
un viento frío dobla los tallos.
Pronto flotarán las mustias y doradas hojas
de las flores de loto sobre el agua.
Mi corazón está cansado. Mi pequeña linterna
se apaga crepitando, y me hace pensar en el descanso.
¡Voy hacia ti, querido último lugar de reposo!
¡Sí, dame tranquilidad, necesito tanto alivio!
Lloro muchísimo en mi solitud.
El otoño perdura demasiado en mi corazón.
Sol del amor, ¿ya no quieres brillar más
para secar tiernamente mis amargas lágrimas?
Escuchamos El solitario en otoño tal y como lo cantó Christa Ludwig en 1974, con Leonard Bernstein dirigiendo a la Orquesta Filarmónica de Israel.


Vídeo de Tokkemon

Para quienes prefieran la versión para barítono, aquí tenemos a Thomas Hampson y la Gustav Mahler Jugend Orchester dirigidos por Bernard Haitink en 1995.


Vídeo de leff56

martes, 23 de febrero de 2010

Berceuse élégiaque, de Ferruccio Busoni


En febrero de 1911, durante una agotadora serie de conciertos al frente de la New York Philarmonic Orchestra, Gustav Mahler cae gravemente enfermo, llegando a dirigir el último de ellos con fiebre alta. Los médicos, a los que pide sinceridad, le revelan que padece una grave endocarditis bacteriana. Tres meses después moriría en Viena.

En su último concierto quiso el destino que tuviese lugar el estreno de una obra de tintes fúnebres, Berceuse élégiaque op.42, de Ferruccio Busoni. Se trata, a decir de Antony Beaumont, biógrafo de Busoni, de su obra más lograda. Originalmente escrita para piano y posteriormente arreglada para una orquesta reducida, esta berceuse fue inspirada por el dolor que le produjo a Busoni el fallecimiento de su madre. No deja de ser una ironía esta coincidencia funesta, pues Mahler era muy supersticioso y vivía obsesionado creyendo que la muerte le acechaba. Incluso se negó a dar el título de novena sinfonía a La canción de la Tierra, creyendo que las novenas sinfonías estaban malditas y atraían a la muerte. Finalmente murió dejando nueve sinfonías y una décima inconclusa. Cualquier supersticioso que lea esto no hará sino reafirmarse en sus creencias y darle la razón al pobre Mahler.

La música de Busoni tiene una naturaleza contrapuntística, siguiendo la línea de su admirado Johann Sebastian Bach. Aunque nunca se inscribió en el atonalismo tal y como lo entendía Schoenberg, Busoni solía escribir obras que no podían inscribirse en una tonalidad determinada. A pesar de ello, nunca perdió de vista los cánones neoclásicos, por lo que en su obra se combinan la modernidad y la tradición e incluso en sus obras más arriesgadas se pueden escuchar los ecos de Mozart, otra de sus grandes influencias.

Escuchemos Berceuse élégiaque op.42 de Ferruccio Busoni interpretada por la New Philarmonia Orchestra bajo la dirección de Frederik Prausnitz.


Vídeo de bartje11