miércoles, 5 de marzo de 2008

Song of the seagulls


Todos tenemos algunas melodías que nos ayudan a relajarnos en momentos de agobio. Una de las mías es esta canción de las gaviotas, escondida en mitad del disco Islands de King Crimson, un pequeño momento de relajación neoclásica en medio de un torbellino de jazz, rock, blues y psicodelia. Se lo dedico a Barbebleue, persona de reconocido buen gusto musical y crimsoniano devoto.


lunes, 3 de marzo de 2008

Giuseppe di Stefano, descanse en paz


Esta madrugada ha fallecido uno de los mitos operísticos del siglo XX, el tenor Giuseppe di Stefano, conocido cariñosamente como Pippo. Poseedor de un timbre de gran belleza, una dicción perfecta y sobre todo, un apasionamiento sin igual, su luz brilló con mucha fuerza y se apagó rápidamente. Para la historia quedarán sus grabaciones, sobre todo las más tempranas y sus innumerables anécdotas en las que aparece retratado como un juerguista con más interés en ligarse a alguna corista que en ensayar su papel. Cantó bien y vivió bien, descanse ahora en paz.

Vamos a escuchar su famosísimo Salut, demeure del Faust de Gounod. Hacia el final del aria (minuto 3:50), Pippo ataca el do en forte y hace un diminuendo hasta pianissimo, consiguiendo un pequeño milagro vocal. Rudolf Bing lo calificó como el sonido más hermoso que jamás había salido de una garganta humana durante sus años como intendente del Metropolitan.



Vídeo de gabrielpadilla

Di Stefano formó junto con Maria Callas una de las más grandes parejas de los años 50. Sus grabaciones para EMI rivalizaban con las de la otra gran pareja de la época, Mario del Monaco y Renata Tebaldi en DECCA. Escuchemos a Pippo y Callas cantando el dúo Verrano a te sull'aure de Lucia di Lammermoor de Donizetti.




Vídeo de actor001

sábado, 1 de marzo de 2008

Vesselina Kasarova canta Ariodante

En una entrada anterior hice referencia al Ariodante de Haendel que pude ver en el Liceu en el 2006. Si pude asistir a esa función fue gracias a Aloma que me regaló la entrada, así que aprovecho que hoy es su cumpleaños para recordarlo y para dedicarle los siguientes vídeos. El primero de ellos, Con l'ali di constanza, procede de las mismas funciones del Liceu en el 2006 y el segundo, la conocida aria Dopo notte, es del Musikfest de Bremen del 2005.




Vídeos de SDCmorg
¡Felicidades!

jueves, 28 de febrero de 2008

The Velvet Underground (IV) - El último disco

En 1970 sale a la calle Loaded el último disco de la Velvet Underground, publicado en el sello Cotillion, subsidiario de Atlantic Records. Sus anteriores discos habían aparecido en Verve (MGM), pero el nuevo presidente de esta compañía hizo una purga de grupos hippies o relacionados con las drogas y tanto la Velvet como Frank Zappa y sus Mothers of Invention fueron expulsados. El proceso de grabación de este disco fue bastante raro, pues al cambio de discográfica se le añadió la retirada de Moe Tucker debido a su embarazo (de hecho, aunque aparece en los créditos, no llegó a tocar la batería en ninguna de las canciones) y finalmente el abandono de Lou Reed, quien regresó a casa de sus padres y posteriormente inició su carrera en solitario.

A pesar de todo, Loaded fue el disco más exitoso de la banda, el que contenía las canciones más accesibles (precisamente el título del disco viene de la petición de la compañía de que hicieran un disco "cargado de hits") y el único que sonó con frecuencia en la radio. Mucha gente conoció la música de la Velvet justo cuando el grupo acababa de disolverse, lo que ayudó a que se convirtiese en un grupo "de culto".


Una de las canciones del disco, Rock and Roll, fue especialmente bien recibida, convirtiéndose en eso que algunos llaman "himno generacional".


Vídeo de konajinx

Posiblemente la mejor canción del disco sea New Age, una aproximación musical a la decadencia de una actriz de Hollywood al estilo de Sunset Boulevard, el film de Billy Wilder traducido al español con un título tan wagneriano como El crepúsculo de los dioses. Como viene siendo habitual, las imágenes del vídeo no tienen nada que ver con la canción.



Vídeo de fabeltast

Acabamos con la canción más conocida del disco y posiblemente de toda la historia de la Velvet, Sweet Jane, aún presente en los conciertos de Lou Reed. El vídeo que vamos a ver fue grabado en una reunión de los miembros originales de la banda en 1993 que acabó, no podía ser de otra forma, como el rosario de la aurora. Nótese que Lou Reed toca la guitarra más fea de la historia.



Vídeo de SleepyNiteLite

martes, 26 de febrero de 2008

Una orquesta americana en Pyongyang


La New York Philharmonic Orchestra, la más veterana de las orquestas sinfónicas estadounidenses, ha ofrecido hoy martes 26 de febrero un concierto en Pyongyang, Corea del Norte. La formación, dirigida por Lorin Maazel (recordemos que también es director titular de la Orquestra de la Comunitat Valenciana, la del Palau de les Arts) interpretó obras de Wagner, Dvorak y Gershwin, además de los himnos de EEUU y del país anfitrión.

Por encima del interés musical, la noticia tiene una clara vertiente política. ¿Cómo hemos de interpretar este evento? ¿Somos buenos y pensamos que la música servirá para hemanar dos naciones enemigas o pensamos mal (y acertaremos, si hacemos caso del refranero) y buscamos qué estrategia están siguiendo ambos gobiernos al mover esta ficha?

Maazel ha pronunciado unas palabras con las que no puedo estar más de acuerdo: "Es más cómodo quedarse en casa. Decir: no tocamos en este o en aquel país porque gobiernan dictadores. Nuestro país olvida ciertos hábitos que son poco ejemplares, por ejemplo, el modo en que tratamos a ciertos prisioneros (Guantánamo). Es más fácil denunciar los errores ajenos que admitir los propios". Hasta aquí todo bien, pero si tenemos en cuenta que el concierto ha sido promovido por el Departamento de Estado de EEUU quizá sus palabras nos puedan parecer demasiado ingenuas. Aún así, desde los medios más derechistas de EEUU se ha criticado duramente el concierto por conceder a Corea del Norte una respetabilidad que no se merece.

En cualquier caso, quedémonos con un dato importante: para muchos coreanos, ésta ha sido su toma de contacto con una música que jamás habían podido escuchar. Ojalá en el futuro conciertos como este no sean noticia. Os dejo con unos vídeos del concierto en cuestión en los que podremos escuchar fragmentos de la Novena Sinfonía de Dvorak, conocida como "del nuevo mundo".







Vídeos de sangdoo2

domingo, 24 de febrero de 2008

Orlando triunfa en Les Arts

Orlando es la primera ópera barroca representada en el Palau de les Arts y si la acogida del público tiene peso en las decisiones de la intendente Helga Schmidt no será la última. Es habitual por esos mundos internáuticos encontrarse con gente que se cierra en banda al barroco (y a otras muchas cosas, pobres) y que argumenta cada vez que un teatro programa una obra de este período que eso no es lo que pide el público, que el público lo que quiere es Tosca, Rigoletto y poco más. Afortunadamente, el público es más abierto de miras que estos sujetos, lo que pide es calidad y sabe agradecer cuando se la ofrecen, sea la obra que sea. Ocurrió hace poco con los Esponsales en el monasterio y volvió a ocurrir anoche, de una forma mucho más palpable, con Orlando.

El público quiere calidad y anoche la hubo, muchísima y en todos los aspectos. Quizá otros sujetos que también pululan por internet y que suelen llegar a ser más cansinos que los anteriores, los ultra-ortodoxos del barroco, critiquen la ejecución de la obra con instrumentos actuales. Recuerdo unas palabras de Harry Bicket cuando dirigió Ariodante en el Liceu: "La sonoridad no depende exclusivamente del instrumento, sino sobre todo de los conocimientos históricos sobre la sonoridad que nos interesa producir. Por decirlo así, el instrumento no hace al barroco, sino el sentimiento con el que el intérprete se expresa. Gracias a la técnica, los instrumentos modernos pueden llegar a expresar en las mismas condiciones en las que lo haría un instrumento antiguo". Dicho ésto, baste decir que el encargado de aportar esos conocimientos sobre la sonoridad barroca era Eduardo López Banzo para hacerse una idea de lo bien que sonó la orquesta, a pesar de los poco adecuados instrumentos. Tampoco voy a mentir, he escuchado barroco mejor interpretado por especialistas como la Orquesta Barroca de Friburgo o Les Musiciens du Louvre-Grenoble, pero tanto en el Ariodante del Liceu como el Orlando de Les Arts el desempeño de la orquesta me pareció encomiable.


Antes de hablar de las voces, que fueron lo mejor de la noche, mencionaré el acierto de la puesta en escena de Francisco Negrín, proveniente del Covent Garden, mezcla de la estética y el simbolismo barroco presente en el vestuario y en algunos paneles del decorado con las posibilidades de un teatro moderno, que le permiten basar gran parte de la obra en un mecanismo giratorio (totalmente silencioso, por fortuna) en el que los decorados de las diferentes escenas se suceden ante los ojos del espectador. En el tercer acto, con un Orlando que ya ha perdido el juicio, los diferentes decorados de los dos actos anteriores aparecen mezclados, montados unos sobre otros, inclinados de forma imposible. De no ser por los Wagner de la Fura, diría que es la mejor puesta en escena que hemos visto en el Palau.

En lo vocal, éxito abrumador de todos los cantantes, aplausos y bravos generalizados durante toda la función y al final, algo que no se veía a este nivel desde el magnífico cierre de la temporada pasada con Die Walküre. El papel de Zoroastro lo interpretó Christian Senn, un bajo correcto pero que en ningún momento despertó el entusiasmo del público. No resolvió del todo bien las agilidades y su voz rascó en varias ocasiones en el registro grave. Aún así, no lo hizo mal, pero su labor se vió ensombrecida por la comparación con las magníficas actuaciones de los otros cuatro papeles principales.

Silvia Tro Santafé cantó el papel de Medoro. Jugaba en casa, le bastaba hacerlo medio bien para llevarse el aplauso del público, pero no lo hizo medio bien, sino completamente bien, con lo que consiguió llevarse una gran ovación cuando salió a saludar. Una voz muy bonita y muy bien utilizada, segura y homogénea tanto en el registro agudo como en el grave. Desgraciadamente, las arias de Medoro no permiten tanto lucimiento como las de Dorinda, Angelica y Orlando.

Dorinda fue Camilla Tilling, soprano sueca con una voz de más fuste que la de Petrova (la otra soprano del reparto) y con unos agudos claros y brillantes. Lástima que su registro grave no esté al mismo nivel, estaríamos entonces ante un fenómeno vocal. Sus agilidades fueron de manual, impecables. Sin jugar en casa como Silvia Tro ni tener las oportunidades de lucirse que tiene Petrova en el papel de Angelica, consiguió ser más aplaudida que las dos anteriores.

Liubov Petrova, como decíamos, cantó el papel de Angelica. Como ya pudimos comprobar en los Esponsales hace poco, una voz de volumen limitado pero bien proyectada, de considerable belleza y gran homogeneidad. Como única pega, su dicción en italiano no es todo lo correcta que podría ser. Sus dos bazas fueron unos agudos bien colocados y muy bellos y sobre todo una gran capacidad para regular su voz, lo que le permitió unos decrescendi de gran expresividad.

Por encima de estas tres grandes cantantes destacó el contratenor Bejun Mehta en el rol de Orlando. Lo primero que me sorprendió de él fue el tamaño de su voz para tratarse de un contratenor. Llegué a pensar que el mito de los micrófonos es real y que nos estaban dando gato por liebre, aunque acabé desechando esa idea. También me sorprendió la seguridad de su voz en los extremos agudo y grave, perfectamente audibles y emitidos sin cambios de color en el registro. Yo suelo preferir que los papeles escritos para castrato sean interpretados por una mezzo o una contralto, pero desde ayer voy a tener que revisar mis preferencias. Os dejo un vídeo de Mehta cantando Venga pur del Mitridate mozartiano para que os hagáis una idea.



Vídeo de BearcubRom

jueves, 21 de febrero de 2008

The Velvet Underground (III) - El disco del cambio

En la última entrega dejamos a la Velvet en un momento de crisis tras el despido de John Cale. Hasta ese momento, la música del grupo surgía del choque entre el talento compositivo de Lou Reed y el peculiar mundo sonoro de Cale. De ahora en adelante, la Velvet se convierte en el grupo de Lou Reed y su música viene a sentar las bases de su posterior carrera en solitario. En su tercer disco, al que no pusieron título, se pueden apreciar grandes cambios respecto a los dos anteriores. Para empezar, sin Cale la Velvet deja de practicar terrorismo sonoro y se dedican a la elaboración de simples canciones de tinte folk. Un hecho influyente en este cambio fue el robo de los amplificadores y las fuzzboxes (antecesoras de los modernos pedales de distorsión) en un aeropuerto. Reed y Morrison, privados de su arsenal distorsionador, lo sustituyen por dos guitarras acústicas Fender de doce cuerdas que forman la base de casi todas las canciones del disco. Otro cambio importante viene con el nuevo bajista del grupo, Doug Yule, que canta parte de las canciones con una voz mucho más dulce que la de Reed y hace armonías vocales en las que canta este último. Por último, las letras de Reed se vuelven mucho más ácidas, contenidas y maduras, marcando la senda que habría de llevar años más tarde a su obra maestra como letrista, Berlin.
El disco lo abre Doug Yule cantando la deliciosa y melancólica Candy Says, inspirada por la transexual Candy Darling, habitual del círculo de Warhol. Las imágenes del vídeo no tienen nada que ver con la canción, pero es lo que hay.


Vídeo de DYLAND37

Una de las joyas de este disco es Pale Blue Eyes, de la que se han hecho mil versiones. Si el vídeo anterior no tenía nada que ver con la canción, éste peca de lo contrario.



Vídeo de Blueguyz90

Pero lo mejor está al final. After Hours, una deliciosa canción cantada por Moe Tucker, la batería del grupo. Lou Reed dijo de esta canción que era tan inocente y pura que él mismo nunca habría podido cantarla.


Vídeo de odymind