lunes, 24 de diciembre de 2012

Feliz navidad con Vaughan Williams

Ralph Vaughan Williams (1872-1958) fue un gran compositor y también un estudioso de la música popular inglesa, de la que posteriormente extraía la inspiración para sus obras. En 1904 empezó, junto a su amigo Cecil Sharp, a transcribir y recopilar canciones y vllancicos tradicionales de transmisión oral que estaban a punto de olvidarse y que, seguramente, lo habrían hecho de no ser por su interés en preservarlos. Unos años más tarde, en 1912, presentó esta obra para barítono, coro y orquesta titulada Fantasía on Christmas Carols, que se basa en tres villancicos de los que había transcrito en los años anteriores en el sur de Inglaterra: The Truth Sent from Above, Come All You Worthy Gentlemen y On Christmas Night All Christians Sing, unidos en un solo movimiento por melodías sacadas de otros villancicos tradicionales.

Os dejo con esta obra, interpretada por Stephen Roberts (barítono), el London Symphony Chorus y la London Symphony Orchestra dirigida por Richard Hickox y os deso a todos...
 ¡¡FELIZ NAVIDAD!!

 
Vídeo de Larry Gwaltney

martes, 18 de diciembre de 2012

Galina Vishnevskaya canta Chaikovski

Posiblemente hayáis notado que mi ritmo de publicación, ya pausado de por sí, ha decaído aún más en las últimas semanas, y posiblemente ya sepáis que se debe a que la familia imperial se ha ampliado con la llegada de un nuevo miembro, lo cual me llena de orgullo y satisfacción. No esperéis que esto vaya a acelerarse en los próximos meses, la verdad es que hoy por hoy no apostaría un euro por la supervivencia de este blog. Y es que, parafraseando a Oscar Wilde, cuando el cambio de pañales entra por la puerta, la música salta por la ventana, y a veces me encuentro sentado delante del teclado pensando ¿y ahora sobre qué escribo yo, si en la última semana no sólo no he ido a ninguna ópera ni a ningún concierto, sino que apenas he podido escuchar un CD entero?

Pero bueno, no nos pongamos dramáticos, que esto había empezado con una gran noticia y vamos a seguir por ese camino, escuchando una nana, que es lo más adecuado para un bebé. Y ese bebé, dicho sea de paso, llegó al mundo el mismo día en que nos dejó una soprano que le gusta mucho a su padre, Galina Vishnevskaya, insuperable en repertorio ruso. A riesgo de que el conjunto de la entrada quede un poco "unos que vienen y otros que se van, la vida sigue igual", escucharemos a Vishnevskaya cantando la nana de María, de la ópera Mazeppa de Chaikovski.


Vídeo de ManricoV

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Uróboros


O Pérotin era un minimalista...


Video de flammesombres

...o Steve Reich un polifonista medieval (especialmente notorio a partir del minuto (5:53).


Vídeo de amerattila


martes, 20 de noviembre de 2012

Rigoletto en el Palau de les Arts

A estas alturas parece que ya está todo dicho sobre el Rigoletto de Les Arts, pero si creíais que eso os iba a librar de que os contara mi versión de los hechos, estábais equivocados. Hay que aprovechar cualquier ocasión para hablar de ópera en Les Arts mientras la haya.

Tenía muchas ganas de asistir a un Rigoletto en vivo, pues aunque es una de esas óperas sotacaballoreyescas que aparecen en los carteles cada dos por tres, a mí siempre se me había escapado. Quizá mis expectativas, después de haber escuchado y visto innumerables versiones en CD y DVD eran demasiado altas, quizá las cosas no acabaron de cuajar, o quizá tuve la mala suerte de que los momentos que más me gustan de la partitura no salieran del todo bien, pero lo cierto es que la representación de ayer no me dejó del todo satisfecho. No es que fuese un desastre, ni mucho menos. Es más, a pesar de ciertos errores graves, le daría un aprobado si me correspondiese puntuarla, pero ante una ópera de esta categoría un simple aprobado sabe a poco.

Pero empecemos por el principio. Ante todo, quiero hacer patente mi solidaridad con los trabajadores del Palau de les Arts, que se encuentran en una situación delicada debido a los inmisericordes recortes que siguen llevando a cabo los gobiernos central y autonómico. Los asistentes a la función de ayer tuvimos la ocasión de mostrar nuestro apoyo a este colectivo luciendo un lazo azul en la solapa, y me parece de justicia aprovechar la oportunidad que me brinda este blog para hacerme repercusión de sus reivindicaciones, que me parecen justas y sensatas. AQUÍ podéis leer el manifiesto que se distribuye a la entrada del Palau en cada función.

Pese a los recortes, la orquesta y el coro, en este caso solo masculino, siguen deslumbrando por su calidad. Lástima que no pueda decir lo mismo del director titular, Omer Meir Wellber, quien volvió a cometer los errores que ya son habituales en él. Se le va la mano con el volumen, tapando por completo a los cantantes en los finales de escena, acelera el tempo hasta que la orquesta se desboca y deja atrás a todos los cantantes y en todos los concertantes anda más perdido que un pulpo en un garage. Especialmente destacable en lo negativo fue el tercer acto, pues ni el cuarteto Bella figlia dell'amore ni el trío de la tormenta sonaron cohesionados. Y ambos números estan entre lo mejor de la ópera, de ahí mi ya mencionada insatisfacción. En su defensa, diré que se esfuerza en crear matices y que logra extraer sonidos muy bellos de la orquesta, pero aunque me gustaría, no puedo valorar su labor global de forma positiva.

De entre los cantantes, destacaría por encima de todo la Gilda de Erin Morley, una soprano ligera de timbre algo anónimo y volumen discreto que sacó adelante el papel con gran acierto, especialmente en el Caro nome, cantado con pulcritud y virtuosismo.


Juan Jesús Rodríguez, el barítono encargado del papel protagonista, fue el otro triunfador de la noche. Su instrumento posee la calidad y el fuste necesarios para hacer frente a los papeles verdianos más exigentes, pero tanto su canto como su actuación son excesivamente monolíticos. Un monolito muy bello y muy verdiano, pero monolito al fin y al cabo. Se agradecería algo más de variedad en el fraseo y en las dinámicas, pero tampoco vamos a ser excesivamente tiquismiquis: su canto, tal y como lo escuché yo ayer, es muy disfrutable.

Acabé desconcertado con el tenor siciliano Ivan Magrì. En el primer acto pude comprobar cómo su voz, dotada de un curioso tinte metálico algo ingrato,  desaparecía en cuanto intentaba matizar o bajaba del mezzoforte. Y no exagero, fue tapado tanto por la esposa de Ceprano como por Gilda. Sin embargo, y a pesar del timbre, lo que se escuchaba cuando pasaba del mezzoforte me gustaba. Se perdió por completo en el Questa o quella, obligando a Wellber casi a detener la música para que pudiese retomar el hilo. Hilo que, segundos más tarde, volvió a perder. Esto mismo le pasó nada más y nada menos que en La donna è mobile, uno de sus momentos de mayor lucimiento. Y uno se pregunta, ¿cómo puede alguien perderse en La donna è mobile? Quizá sea debido a que su tendencia a quedarse sin fiato le imposibilitaba seguir el ritmo marcado por el director, aunque es solo una hipótesis. Bien, con estos mimbres, pensaréis, no puede salir un buen cesto. Sin embargo, para mi sorpresa, tanto en su aria Parmi veder le lagrime como en la consiguiente cabaletta Possente amor mi chiama estuvo más que bien, con un fraseo cuidado y expresivo y un agudo valiente que culminó con un diminuendo de gran clase. Se podría pensar que el tenor que cantó en el segundo acto era distinto al del primero y el tercero. Distinto y mejor.

Del resto del reparto, cabe destacar en lo negativo a un cascado Paata Burchuladze como Sparafucile y a una floja Adriana di Paola como Maddalena. Mucho peor estuvo el Monterone del barítono mongol Amartuvshin Enkhbat, cuya voz engoladísima y pesimamente proyectada apenas resultó audible.


En cuanto a la puesta en escena de Gilbert Deflo, a cargo en esta reposición de Beata Redo-Dobber, es innegable que es visualmente impactante, exagerada incluso, sobre todo en las escenas que transcurren en el palacio ducal. Gusta a los amantes de las producciones clásicas, un porcentaje mayoritario del público valenciano, pero si no nos dejamos deslumbrar por la magnificencia de los decorados y el vestuario descubriremos que la dirección de actores y la iluminación dejan bastante que desear y que se podría sacar mucho más partido de la escena. Además, el hecho de que el cambio de escena tras el primer cuadro, de apenas quince minutos, requiera parar la función durante media hora es algo inadmisible en pleno siglo XXI. Si tal pausa se debe a que los recortes en personal hacen imposible realizar el cambio en menos tiempo, deberían haber rechazado esta puesta en escena, o en todo caso haberla modificado para evitar esto. Y si es inevitable, esta puesta en escena debería ser retirada de la circulación por obsoleta, por muy bonita que sea.

martes, 6 de noviembre de 2012

Canciones encadenadas XXIX: Rusia

Vuelve el juego de las canciones encadenadas y esta vez, de la mano de Franco Battiato y su Prospettiva Nevski, nos vamos a Rusia antes de que llegue el invierno.

 Teresa empieza la serie de canciones rusas con Tren Transsiberià, de Els Amics de les Arts.


Vídeo de UnCrosto

Maac sigue con Polansky y el Ardor cantando Ataque preventivo de la URSS.


Vídeo de derixp

Joaquim escoge Quartet (A Model of Decorum and Tranquility), del musical Chess, compuesto por Benny Andersson y Björn Ulvaeus, las dos B de ABBA, en el que se narra la rivalidad entre una ajedrecista norteamericano y otro soviético durante la Guerra Fría.



Vídeo de AllyHouse86

Josep opta por The Beatles y su Back in the USSR.



Vídeo de aa25007

José Luis se adelanta a Kalamar y le roba a Sting cantando Russians. Sting previamente le había robado la melodía a Prokofiev.


Vídeo de VEVO

Kalamar, por su parte, opta por un clásico de internet: Eduard Khil y su célebre Trololó. Incluso nos propone otra versión más bizarra si cabe.


Vídeo de RTRWorldwide

La elección de Barbebleue es Mother Russia, de Renaissance.


Vídeo de MysticPieces

Y por último, y con la intención de superar al Trololó de Kalamar en setenterismo y desvergüenza, mi elección es  Moskau, de Dschinghis Khan, un grupo que demuestra que sólo un pueblo en el mundo puede ser más sórdido que los rusos: los alemanes.


Vídeo de fritz51228

Para  la siguiente entrega vamos a reirnos un rato buscando vídeos musicales que, al verlos,  nos hagan pensar: "¿Pero como se  pueden llevar esas pintas?". Pelos cardados hasta el absurdo capilar, vestidos imposibles, combinaciones de colores que causen ataques epilépticos, todo será bienvenido en la próxima entrega de las canciones encadenadas. Los años 70 y 80 son un buen caldo de cultivo, aunque el buen cazador de horteradas las sabe encontrar en cualquier época. Espero vuestras aportaciones con una mezcla de entusiasmo y horror.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Hans Werner Henze, in memoriam


El pasado sábado falleció Hans Werner Henze (1926-2012), uno de los compositores más importantes de la música de nuestro tiempo, y también uno de los más prolíficos. Deja 30 óperas, 10 sinfonías, 11 ballets y un enorme número de piezas vocales, corales, instrumentales y orquestales. Y además, y en esto se diferencia de muchos autores coetáneos, sus obras se representan con frecuencia por todo el mundo. A lo largo de su carrera, su música fue influenciada por el dodecafonismo, el serialismo (del que después renegó), el neoclasicismo, el jazz, el rock y la música popular, pero siempre mantuvo un sello personal.

En su adolescencia, Hans Werner Henze perteneció a las Juventudes Hitlerianas (su padre, un veterano de guerra que abrazó el credo nazi los apuntó a él y a sus hermanos), fue llamado a filas durante la II Gerra Mundial y capturado por el ejército británico. Mientras todo esto pasaba, Henze iba perfeccionando sus conocimientos musicales, adquiridos poco antes de la guerra en el conservatorio. De esta época guardó siempre un mal recuerdo que plasmó en muchas de sus obras, especialmente su Sinfonía nº 9.

Una vez acabada la guerra, Henze asiste a los cursos de verano de Darmstadt y abraza el serialismo y el dodecafonismo, lo que le sitúa en la línea de nuevos compositores como Stockhausen o Boulez. Por poco tiempo, como veremos. A esta época pertenecen, entre otras obras, su Sinfonía nº1 y su Concierto para Violín nº1, del que vamos a escuchar el segundo movimiento (vivacissimo) con Torsten Janicke como solista y la Orquesta Sinfónica de Magdeburgo dirigida por Christian Ehwald.


Vídeo de pastrychef1985

Su primer gran éxito lo obtiene con una ópera con claras influencias jazzísticas y ya alejada del atonalismo: Boulevard Solitude, estrenada en 1950, que no es sino otra visión de la historia de Manon Lescaut que se suma a las de Massenet y Puccini. Veamos un extracto de una de las representaciones de esta ópera que tuvieron lugar en el Liceu en 2007, con Laura Aikin como Manon.

 
Vídeo de EuroArtsChannel

Muy alejado ya de Darmstadt y sus principios, su militancia marxista y su homosexualidad le hacen sentirse oprimido en Alemania y decide autoexiliarse en el sur de Italia, donde residirá casi hasta su muerte.Allí, su estilo se ve claramente influenciado por su entorno y se vuelve más mediterráneo por un lado y más clásico por otro, recordando por momentos al neo-clasicismo de Stravinski, algo especialmente notable en su célebre ballet Undine (1958), del que vamos  ver el pas de deux del tercer acto.


Vídeo de eliathestar

Posteriormente, Henze se radicaliza en su marxismo y compone obras de claro signo político, como su Sinfonía nº6, sobre textos de poetas revolucionarios, la ópera El Cimarrón,  protagonizada por un esclavo cubano que escapa o el oratorio Das Floss der Medusa, cuyo estreno tuvo que ser cancelado porque los intérpretes, músicos de Berlín Oeste, se negaron a tocar bajo un retrato del Che Guevara y una bandera revolucionaria.

Una vez convertido en un reconocido compositor, Henze sigue publicando nuevas obras practicamente hasta su fallecimiento, a la edad de 84 años. Escuchamos, como ejemplo de su obra de madurez, una de sus 6 piezas para jóvenes pianistas (1978): Margareten Walzer, interpretada por Jean-Pierre Collot.


Vídeo de TheWellleszTheatre

Y por último, escuchamos una de las Cinco piezas nocturnas para violín y piano (1990), la titulada Elegie.


Vídeo de NewMusicXX

jueves, 25 de octubre de 2012

Ignorancia y superstición

La primera noticia en el informativo de esta noche: una famosa presentadora de TVE dice que es mejor que no se hayan donado los órganos del asesino de El Salobral porque algo de su alma podría pasar al receptor. La segunda noticia: un candidato republicano al senado de los EEUU dice en plena campaña que un embarazo fruto de una violación sucede porque dios quiere y por tanto no debe ser interrumpido. La tercera noticia: identificado el talibán que intentó asesinar a una niña en Pakistán porque defendía la educación de las mujeres.

En los tres casos hay una idea común: el rechazo a la razón y a la ciencia, la preferencia por la superstición y las teorías indemostrables frente a aquello que es explicable y mesurable. Disfrazada de pseudociencia (la teoría de la memoria celular, una estupidez que jamás debería tener cabida en la televisión pública) o de religión, la ignorancia y el fanatismo siguen siendo la causa de muchos de nuestros males, y sus defensores siguen alegrándose de que alguien no reciba el trasplante que necesita para vivir, obligando a mujeres violadas a tener hijos o disparando en el autobús escolar a niñas que no se conforman con quedarse en casa sumisamente. Y podríamos seguir comentando noticias. ¿Hablamos de los bombardeos israelíes sobre población palestina? ¿O de los cohetes caseros palestinos lanzados sobre Israel, que lo mismo me da? ¿Hablamos de Irán, o de Afganistán, o de Pakistán? ¿Hablamos de las trabas a la investigación con células madre?

Mejor no hablemos, y escuchemos la música de un gran compositor que declaró su negativa a creer en supersticiones y, aun así, compuso música para la liturgia que suena así de bien. Escuchamos la versión original de la Misa Glagolítica de Leos Janacek, interpretada por la Orquesta y el Coro de la Radio Nacional Danesa, dirigidos por Sir Charles Mackerras. Los solistas son Tina Kiberg (soprano), Randi Stene (alto), Peter Svensson (tenor) y Ulrik Cold (bajo). Al órgano,  Per Salo.


Vídeos de 100yearoldWhiskey